-:[Rodrigazo]:-

Anexo documental
 
Testimonio 1:

Oscar, 60 años, trabajador de del Carlo, autopartista.

 

E- Antes de empezar a charlar sobre el tema general de las Coordinadoras, y de la Coordinadora de Zona Norte, que supongo que es la que más conocés. Me gustaría saber como se vivió el proceso de coordinadoras y de huelgas que hubo contra el Rodrigazo en tu fábrica, en la fábrica donde vos estabas.

O- Para entrar, en verdad en lo que fueron las coordinadoras y lo que fue el Rodrigazo... Se vivió todo un proceso en un período anterior. Es decir que hubo todo un proceso, a partir de la fábrica en del Carlo, que fue a fin del ‘73 al ’74. Es decir, que a fin del 73 al 74, en el 73 hubo un conflicto muy grande donde se dio una lucha durísima, donde hubo 80 compañeros detenidos, una toma de fábrica, y que se logró reincorporar. Hacia muy poco que había asumido el gobierno peronista, de Perón, Isabel Perón, Perón-Perón. Y fue una lucha durísima. Fue ocupación con rehenes, hubo quince, veinte días de conflicto y cuatro días de toma de fábrica con todo, con rehenes, con los directivos de fábrica adentro. Hasta que se logró reincorporar a todos los compañeros. Un triunfo muy importante, alrededor de eso se logró, cambiar la relación que existía, es decir, se vio a los compañeros mucho más predispuestos para defender los intereses de los compañeros y eso hizo que la gente también tuviese mucha más confianza para pelear porque había sido una pelea muy dura y habían adquirido una experiencia muy importante.

Pero no solamente el proceso de del Carlo, sino ya venía todo un proceso, toda la zona a partir de...que había dado lucha, pero a partir de la asunción de Cámpora, después...había en toda la zona, por ejemplo en Astarsa, había toda una comisión que había logrado reincorporar a compañeros en los Astilleros, que habían sido despedidos ya en períodos anteriores. Eso fue también cosa que se fue recuperando de una pelea durísima donde se iban fogueando todos...la nueva camada de nuevas comisiones internas, fueron luchas muy duras, donde la mayoría de las comisiones, eran comisiones con gente joven, nueva y predispuesta a conseguir conquistas.

E- Con respecto a esto que me estás contando de las comisiones internas, ¿había un malestar muy grande con las comisiones anteriores?

O- Claro.

E- ¿Y desde cuándo venía esto?

O- A partir del Cordobazo se dio todo un proceso de cambio y partir de ahí hubo todo una convulsión muy grande, un proceso de grandes luchas hasta que viene Perón. Y viene, para mí, viene con un objetivo de parar todo un proceso que se venía bastante convulsivo, para la misma patronal, para la misma burguesía. Eso hizo que en algunos sectores, muchos compañeros, con la venida de Perón, pensaban que venía a ayudar al proceso de movilización y de lucha. La mayoría, algunos compañeros peronistas todavía seguirán pensando así pero la realidad no era esa, vino a frenar un proceso...igual como se habían dado grandes luchas, la experiencia de la gente era muy grande, se vino a conformar una comisión y gente muy combativa.

Se había dado lo del SITRAC-SITRAM en Córdoba, se había dado... que fue cuando cayó...el Cordobazo, todo ese proceso. Se había dado, en Córdoba también lo de los sindicatos de Luz y Fuerza, los sindicatos de las automotrices con Pérez Salamanca. Las luchas de los cañeros en Salta, también. Es decir, que hubo todo un proceso muy convulsivo y de nuevas comisiones, que era un proceso en ascenso. Entonces eso hizo que para aplicar cualquier plan, cualquier plan que se quisiese aplicar, eran peleas muy duras. Antes de las coordinadoras, por ejemplo, un poco para que nos quede una base de porque se dio eso y cómo se dio y dónde, adónde quedaron después las coordinadoras y como terminó. Por ejemplo, después de todas las peleas que se fueron dando del Cordobazo en adelante, todas las comisiones que se dieron, hasta lo de Villa Constitución en el ’74, donde se conforma un nueva comisión que derrota a la burocracia de Lorenzo Miguel, que asume Piccinini. En un proceso que ni se esperaba la burocracia sindical. Eso hizo que había todo por abajo, no solamente la gente que surgía sino por abajo, por la base también había mucha efervescencia, que quería cambiar lo viejo por algo nuevo. Eso también, fue, allá en el ’74, fue liquidado con un proceso de mucha represión, lo de Villa Constitución que tuvo muchos muertos. Donde ya en el ’74, en la época del peronismo, se llevaron...estuvieron presos, Piccinini y toda la comisión interna estuvieron presos hasta que subió el gobierno militar, y siguieron, hasta que salieron en el ochenta y pico. Fueron tratando de ir aplicando los planes para poder en verdad derrotar ese proceso que se estaba dando convulsivo. Y llegar a una situación de aplicar los planes que hoy se está viviendo. Y sí, esa fue la intención...más o menos. Entonces las comisiones que se habían formado, eran comisiones en general de compañeros que eran combativos. Pero también estaba la burocracia, digo para que los ubiquemos, que eran muy fuertes. Organismos muy fuertes, con aparatos muy fuertes, con sindicatos que tenían sectores de apoyo fuertes. El caso de Lorenzo Miguel, la 62 Organizaciones, lo que era acá en zona norte   toda la comisión...la seccional, que contrajo un fuerte conflicto con el afiliado, un aparato muy duro.

E- Ese período del ’74 es el de la concertación de la CGT con los empresarios, con Gelbard como ministro de economía...

O- Sí.

E- Las huelgas que se daban como las de del Carlo o las del Astillero, todo ese proceso antiburocrático, contra los despidos y todo eso. ¿Había un vinculación más política también contra la CGT, o tendía más contra lo que eran las comisiones internas burocráticas de la fabrica, o también se sentía rechazo por lo que estaba haciendo la CGT a nivel de gobierno? 

O- Había una pelea mas que nada antiburocrática, antiburocrática en muchos sectores, porque en muchos lugares, por ejemplo en Astarsa, la parte del Astillero eran sectores muy combativos, pero defendían a Perón. Es decir, los Montoneros, después incluso el Peronismo de Base con alguna diferencia, modificaciones; eran sectores que, si bien es cierto eran luchadores, pero en definitiva defendían las posiciones del peronismo. Ellos decían, por ejemplo...la justicia social. Ellos peleaban por la justicia social, no peleaban por otra cosa. Pero para conseguir la justicia social tenían que dar peleas muy duras. No había posibilidad de conseguir si no, ni en esa época ya.

E- Pero yo recuerdo que después, ya en el ’75 sí gritaban consignas contra la burocracia, contra Lorenzo Miguel ¿Antes del ’75 gritaban consignas contra la burocracia central aparte de la comisión interna?

O- Sí, sí. Siempre, fue una pelea, cualquier pelea que se diese en esa época. La reincorporación de los compañeros de del Carlo fue una pela feroz contra la burocracia, feroz, feroz. Entró...a la fábrica porque se estaba organizando una comisión en contra de la burocracia y entró un...operario que lo hizo entrar la burocracia, que era de ellos, y lo fue a pelear a un compañero, lo agarró a trompadas a un compañero para que los echaran, era uno de los candidatos, Pasa, y Pasa que era un tipo que no peleaba con nadie se quería escapar, y el otro se le tiraba para pelearle y entonces echaron a los dos y ahí se armó un lío y surgió el conflicto y echaron a cuarenta y cuatro compañeros y los reincorporaron a todos en una pelea durísima, pero en contra de la burocracia.

E- Todo surge por crear una nueva comisión interna democrática...

O- Claro...contra uno de los candidatos...y después termina en una pelea durísima cuando se reincorporan a todos y donde se derrota a la burocracia. Pero quedó la fábrica, si bien es cierto quedó con nueva comisión, quedó prácticamente, todavía ligada al sindicato. Pero el sindicato con una bronca feroz hasta que la logró derrotar en el ’76, para ellos fue el eje central.

E- ¿Quince días duró la toma?

O- No la toma no. El conflicto, de paro, estuvimos como veinte dias, empezó en diciembre, creo que fin de diciembre, primeros de enero y terminó el quince de enero, de toma fue tres, cuatro dias.

E- ¿Y tuvieron de rehenes a...?

O- Sí.

E- ¿A la gerencia...?

O- Claro, a los dueños de De Carlo. Sí, se ocupó todo, se puso con los montacargas, se rodeó todo con tanques de gasoil, todo porque querían entrar. Entonces...bueno, con toda la gente adentro.

E- ¿Y estaba la policía afuera o...?

O- Estaba la policía afuera, pero estaba rodeada porque...la gente también, era una época donde había bastante solidaridad, de las corrientes políticas...aunque había distintas posiciones. Había corrientes políticas que apoyaban y la gente...los mismos activistas de las fábricas pasaban por ahí constantemente.

E- ¿Y las mujeres de los obreros, también en los barrios...?

O- Claro, había compañeras también en la fábrica. En del Carlo había hombres y mujeres. Y bueno, las compañeras también se quedaron todas. Hubo tres días de toma.

E- ¿Con respecto a los partidos, cuales eran los que traían solidaridad?

O- En ese momento estaba, lo mas fuerte ahí estaba...quien más dirigía o co-dirigía, estaban los Montoneros, va era la JP, los Montoneros. Después estaban algunos medio independientes, activistas, estaba el PST. Y había algunos pero muy pocos, no había casi del PRT. Sí, estaba el PRT. El PRT tenía uno o dos compañeros. Y después se fortaleció mucho.

E- ¿Eso fue en el ‘74?

O- Eso fue a principios del ‘74.

E- ¿Y el proceso de Coordinadoras?

O- El proceso se da más adelante. Se da en el ’75. Pasa el ’74, Villa Constitución, muerte de Perón, asunción de Isabel, y asume...entran distintos ministros de economía, hasta que se da en esa época el proceso del Rodrigazo. Porque en ese tiempo todavía se daba lo de las paritarias, se discutían las paritarias, creo que fue la última paritaria que se discutió, en el ’75. Entonces había en cada lugar, la paritaria, la discusión salarial todavía seguía siendo un proceso muy democrático, aún con todas las formas que tenía, muy democrático. Había delegados y se elegía también delegados paritarios, para ver como se discutían las paritarias. Así que se mandaban los delegados paritarios, iban a discutir las paritarias con las patronales de distintos lugares.

E- ¿Cómo era la elección de delegados paritarios?

O- La elegían, en cada sector había cuatro delegados, pero solamente cumplían la función de las paritarias. Había delegados de comisión interna, se elegía en general comisión interna.

E- ¿Por fábrica se elegía?

O- Había muchos delegados paritarios. Se da un caso importante porque el gobierno...se da una inflación muy grande. Asume Rodrigo y se de una inflación muy grande, un salto casi del 100 % de inflación, 100 % de inflación. Entonces en las paritarias, se logró el 100%.. Eso fue en verdad para la patronal...era aplicar un plan de liquidar cualquier posibilidad, es decir, algo así como un corte muy grande a los salarios, para darle un corte muy grande. Entonces se dio la paritaria al 100%. Por las presiones de abajo, por las peleas que se estaban dando. Y cuando se dio el 100% de las paritarias, eso fue en junio, eso fue el 27 de junio creo, del ’75, o antes, unos días antes. Entonces cuando se dio ese 100% no se homologó, el ministerio de Trabajo no lo homologó. Hubo una reunión donde estaba Isabel Perón, López Rega, todos los sectores y plantearon que las paritarias no se iban a homologar y que se iba solamente a dar un tope máximo del 38%. Eso fue, creo que unos días antes, fue el 27, me parece o antes del 27 de junio. Antes del 27 de junio, porque el 27 de junio hubo una movilización. Yo me recuerdo, nosotros estabamos...y ahí ya empezó algo de coordinación. Algo de coordinación, pero sin ser una coordinadora. Las coordinadoras todavía no funcionaban porque se dio un proceso de un hecho. Las coordinadoras significaban una forma de organización por fuera del sindicato, porque no respondían a las necesidades de la gente, querer coordinar algo si tuviesen los sindicatos combativos, dónde voz poder pelear. Realmente no hace falta la coordinadora con sindicatos donde la gente se organiza, tendría que haber una herramienta muy buena para pelear. Pero al no existir eso, empezaron a darse por fuera. Entonces todos los metalúrgicos y toda la zona de acá, empezamos reunirnos, para pelear, necesitábamos una herramienta para poder salir a pelear. Hubo reuniones por un lado por otro. El sindicato también, como una forma de presión, todavía no se había homologado el 38% del gobierno, pero el sindicato en una forma de presión el 27 de junio agarra y lanza una medida de fuerza. Toda la CGT y los trabajadores metalúrgicos fundamentalmente la UOM. El 27 de junio la burocracia como una forma de presionar, pero tampoco controlando todo, como hacen este juego, porque veía...tenía un juego...y si el gobierno le hacía retroceder el 100% que había logrado, que era una conquista para los burócratas, conseguir el 100%, los tipos estaban chochos. Pero ellos sabían ya que el gobierno iba plantear no dárselos, no homologarlo, entonces llamaron a una movilización. Sí, para controlar que no se le fuera de las manos. Hacer algo, pero hasta ahí. Llamaron el 27 de junio a una movilización por la homologación de los convenios que ya venían discutiéndose, hacia como veinte dias un mes que venían discutiendo, discutiendo, discutiendo y el gobierno había dado un 100%.

Resulta que no se les fue la mano pero se llenó la plaza y la gente muy combativa, con mucha bronca, con toda la fuerza y mucha bronca. Ý como en muchos lugares había habido muchos conflictos, muy duros, había hecho que...había nueva gente...se logró...por ejemplo, termina la movilización del 27 de junio. A la noche Isabel llama por radio Nacional y por televisión a una reunión donde plantea que no se iba a reconocer y que se iba a dar el 38%. En esa reunión está López Rega y está un winer que era delegado de Luz y Fuerza, secretario de prensa de Luz y Fuerza, que creo que es desaparecido. Entonces el interviene y dice porqué el tiene que conseguir el 100%, Isabel le dice que va a dar el 38%. Eso se da a la noche el 27 de junio. Creo que era un dia viernes, 27, el 27 de junio que era un día viernes. A la noche se da eso de Isabel, entonces teníamos nosotros el sábado, sábado, domingo trabajábamos, fuimos a ver a toda la gente que conocíamos, la gente se cruzaba de fábrica en fábrica y conocía a otro. Y planteamos salir a una movilización el dia 30, el 30 de junio.

Bueno, nosotros en del Carlo, por ejemplo, fue una experiencia muy linda porque, no nosotros, yo te cuento lo nuestro, supongo que en todos lados se había dado algo parecido, en algunos lugares más otros menos. Pero muy, muy lindo, llegamos nosotros a la fábrica a las seis de la mañana y los compañeros, casi nadie estaba trabajando, paralizados, que querían asamblea. Hicimos una asamblea a las seis de la mañana. A las seis de la mañana, cuando entramos hicimos asamblea. Entonces discutimos organizarnos e irnos a Plaza de Mayo y conformamos comisiones. Formamos comisiones con delegados, había delegado de comisión interna, yo era delegado de una sección...y formamos comisiones de dos, tres delegados, con dos, tres compañeros y recorríamos todas las fábricas, un grupo tomaba una zona, otro grupo tomaba otra y nos coordinamos. Hicimos centro para la coordinación de la movilización en Fanacoa a las 10 de la mañana. Yo recuerdo, por ejemplo, cuando se dio el 27 de junio, nosotros habíamos tomado colectivos...los colectivos que pasaban en la zona, tomábamos el colectivo y le explicábamos a la gente, como si no entendiera mucho, tomábamos el colectivo e íbamos a la plaza con los compañeros. Fuimos a distintas fábricas, recorrimos toda la zona, en todas las fábricas y nos coordinamos con toda la zona, de estar en Fanacoa. Había muchas fábricas que tenían compañeros muy activos y disposición a movilizarse y eso ayudó mucho.

E- ¿Te acordás de las fábricas?

O- Estaba Astarsa, fundamentalmente de la parte naval. Estaba la fábrica Squibb, que era un lavatorio muy grande, acá en Martínez, con una comisión muy combativa. Estaba Misiu, acá de la zona. Estaba...

E- ¿Misiu qué era?

O- Era una fábrica metalúrgica, autopartista. Estaba Mattarazzo, estaba Coty, estaba Coorp.Masa, Corni. Había muchísimas fábricas que se movilizaban.

Cuando la primera movilización, que fue buena, la gente se organizó y tomamos los colectivos y nos fuimos. Cuando nosotros salimos, yo fui a un lugar con un grupo de compañeros de otras fábricas para charlar y coordinar, y ver como salíamos y convencerlos de que teníamos que salir, cómo tenemos que dar esta pelea y juntarnos ahí en Fanacoa. Cuando nosotros, venimos, nueve y pico de la mañana, los compañeros habían puesto todos los colectivos. Del Carlo tenía una entrada que era finita y los habían hecho entrar de culata, los habían hecho entrar al revés para que salieran, porque sino después no podían dar vuelta los colectivos. Así que entraron todos así, y salimos todos como teníamos que salir. Recorrimos toda la zona, por toda la zona fuimos recorriendo con los colectivos con todos los compañeros, para ir levantando y parando todas las fábricas. Prácticamente paramos todas las fábricas.

E- ¿Los choferes también estaban de huelga?

O- Los choferes no estaban muy contentos.

E- ¿No estaban de huelga también ellos?

O- No, ellos no. Algunos eran en ese tiempo, los dueños de los colectivos. Entonces muchos, los dueños de los colectivos, te imaginás que no estaban muy contentos. Pero bueno. Más o menos llegamos a las once, estuvimos ahí en Fanacoa. Hicimos un acto.

Toda, toda la zona. La Ford también vino, pero menos. La Ford movilizó después, con otro convenio. También con la Coordinadora, pero después. Vino Astarsa, vino todo lo que era la parte naval. Había otros Astilleros importantes.

E- ¿Cuánta gente había?

O- No me recuerdo, pero había mucha gente. Mucha gente, te puedo decir, 10.000 personas. 10.000 trabajadores movilizándose acá y en otras zonas también. Pero fundamentalmente fue en la zona norte donde se dio todo el proceso. Después vino oeste, vinieron muchos sectores de otros lugares. Vino lo que era Martín Amatto, que también era una fábrica autopartista.

Se hizo un pequeño acto, hubo un orador, uno o dos oradores. Creo que había una compañera que dirigía Squibb, estaba Apaso de del Carlo, es el compañero que encabezó prácticamente toda la movilización, Arturo Aspaso.

Salimos a la movilización con todos los colectivos, tuvimos algunos inconvenientes allá, en la entrada a capital. Estaba toda la policía haciendo cordón pero había mucha presión, había mucha fuerza, había mucha gente y pasamos. Llegamos frente a la CGT. Fuimos directamente a la CGT a plantear que queríamos el convenio.

E- ¿A Azopardo?

O- Si, Azopardo. No fuimos a Plaza de Mayo sino a Azopardo. Porque en un sentido era la pelea para que ellos se sintieran para pelear, además para poner un poco...porque era muy evidente que ellos en cualquier momento podían negociar. Estuvimos ahí presionando. Hubo muchos oradores, la mayoría compañeros de allá de la zona y allí en ese lugar empezamos a coordinar...allí en la CGT, en la puerta de la CGT dónde estaban arriba todos los dirigentes. No entramos estuvimos hasta la tarde, habíamos llegado al mediodía y estuvimos hasta las cinco de la tarde o mas, tarde. Con todos los compañeros, con los de Astarsa, Squibb, todos los compañeros de la zona, empezamos a juntar nombres, de dónde eran, cuándo nos vemos, la seguimos mañana, nos vemos, porque esto...nos reunimos. Así se hizo la Coordinadora de la Zona Norte. Allí. Después de esa movilización volvimos a la fábrica. Nosotros cantábamos 14.250 o paro nacional.

E- ¿Qué más cantaban?

O- Cantábamos 14.250 o paro nacional y en contra de López Rega. Abajo López Rega, porque era en verdad el artista del plan. Es decir, un plan que aplicaron después.

E- ¿Contra Isabel no cantaban?

O- Sí, contra Isabel, contra López Rega, que se vaya...de todo. Pero fundamentalmente la gente, porque a veces las consignas hacen más al conjunto, lo que es las necesidades del conjunto de los compañeros, que querían en verdad el convenio. Planteaban lo de la 14.250 o paro nacional. Paro nacional porque esto tiene que terminar. Y bueno, eso fue ese dia y al otro dia fuimos a la fábrica y nos quedamos parados en la fábrica, no trabajamos. Y a la noche de esa noche, llevamas paro por 48 horas.

Lorenzo Miguel llamó un paro por 48 horas sin determinar, por los convenios, por la homologación del convenio. Entonces tuvo un día de paro, nosotros recorrimos toda la zona, y allí hubo un acto de la coordinadora. Nosotros en zona norte hicimos un acto de la Coordinadora. En una cancha que había en La Cava.

E- ¿Te referís al paro del 7 y 8 de julio, el de 48 horas, esos días ustedes hicieron un acto?

O- Un acto, un acto, exacto.

E- Porque era sin movilización el paro.

O- No, no...sin movilización.

Casi ninguna fábrica trabajó.

E- Pero a pesar de que no llamaron a movilizar se movilizaron igual.

O- La gente, el día del paro sí, pero se movilizó no en conjunto. La gente que estaba coordinada porque nosotros hicimos un acto, había un horario, venía más el activismo, pero fundamentalmente tenía como centro la reunión empezar a coordinar. Esa fue una reunión de los compañeros de la Coordinadora con todo el activismo que se acercaba.

E- ¿Eran esas mismas fábricas dónde contaste que se reunían en Fanacoa o había más?

O- Y había de todo, por ejemplo había compañeros que venían representando a alguien pero que no tenían mucha...activistas ni movilización, por ejemplo. El paro creo que salió varios días después, no me acuerdo exactamente la fecha, pero salió unos días después. Llamaron Lorenzo Miguel y Casildo Herreras, que estaban en ese momento, llamaron al paro y duró solamente 24 horas. Porque a las 24 horas cae López Rega y se homologa el convenio. Entonces, desaparece López, va cae López Rega, cae Rodrigo, más que nada que López Rega. López Rega se va y bueno creo que asume Rocamora o uno de esos en el Ministerio de Economía. No me acuerdo si Rocamora o Cafiero.

O- Después fueron los conflictos a Mondeli, también con la Coordinadora.

E- ¿O sea que la Coordinadora permaneció después de la movilización?

O- Sí, después de la homologación siguió funcionando. Hubo reuniones, hubo conflictos, pero ya había...ya no, más que los hechos sindicales que se daban porque no hubo un hecho así decisivo sindical y no hubo toda una pelea. Había sectores por ejemplo, por una pelea política, había diferencias adentro de la Coordinadora después de la pelea...pero al no haber una pelea concreta, real, un conflicto real que lograra movilizar había una pelea más de diferencias.

E- ¿De partidos?

O- Claro, entre distintos sectores. Entre la JTP...

E- Durante el período de junio y julio del ’75 ¿cuánto peso tenían los partidos políticos en las Coordinadoras? ¿Tenían mucho peso o era fundamentalmente activismo espontáneo?

O- No, tenían peso. Generalmente la JTP tenia peso en todo un sector de dirigentes sindicales, eran dirigentes más combativos, que empezaban ya a diferenciarse bastante con Isabelita. Y toda la política era ya más de ellos. Empezó toda la...en esa época se acentuó bastante, se acentuó bastante el problema de la Triple A. Ya de antes venía el problema de la Triple A y ahí ya hubo...se acentuó bastante el problema de la Triple A. Hubo en cada lugar, compañeros desaparecidos, muertos.

E- ¿En del Carlo había?

O- En esa época, no. Pero después sí, después del golpe sí. Se acentuó bastante, eso también. Por ejemplo en la Coordinadora los compañeros peronistas, los Montoneros planteaban la lucha armada, el problema de que cuánta más represión mas combatía la gente. Había algunas cosas así, que ellos planteaban, que cuánto más reprimía el gobierno la gente luchaba más. Quedo demostrado en la realidad que no es así. Porque la represión, la miseria y la desocupación en gran parte del mundo...habría que luchar más, y sin embargo toda Africa muere...Pero, bueno...Y ellos tenían todo un sector importante de la Coordinadora, de gente que estaba en la Coordinadora. Ellos fueron a apoyar la lucha armada, los Montoneros. En esa época ya creo que a los dos tres meses plantean la lucha armada. Y el ERP ya había planteado antes la lucha armada.

E- ¿Y tiene influencia en la Coordinadora esa política?

O- Y tenía una influencia muy importante porque...la gente si bien es cierto, la de mayoría, el trabajador, la lucha armada es una cosa que...para un trabajador común lo ve como una cosa ajena. Porque...no sé...habría que discutirlo, la conveniencia o no, pero esa es una discusión aparte. Pero para la gente común la lucha armada...que planteen que tenemos que sacar las armas, enfrentarlo con las armas, se dio todo un proceso de ese tipo.

E- ¿No hubo represión durante ese período de junio y julio a los trabajadores de tu fábrica?

O- No, no hubo represión. Al revés, hubo más que nada, fue un golpe duro a la patronal, fue un golpe durisímo. El peronismo quedó herido de muerte. Lo de López Rega fue un intento de Isabelita de salvar al gobierno peronista y hacer lo que lo que vinieron a hacer los militares. Fue intentar aplicar eso a través de una política de recortar los salarios, ir liquidándolos y llevar a una situación de empezar a aplicar un plan, demostrar que es verdad que los que gobernaban eran ellos. Fue una pelea de ese tipo. Y allí quedó herido de muerte el peronismo. A partir de ahí me parece que ya fue un cadáver el peronismo si bien es cierto tenía la Triple A, tenía a la derecha, se encontraban un compañero lo mataban pero no dejaba de ser un intento individualista y la burocracia en el sindicato que todavía tenía peso. Porque la burocracia fue una cosa media...no salió derrotada la burocracia porque en el proceso le arrancó al gobierno...Pero quedó también jodido, porque el aparato donde ellos son parte, de ese aparato o brazo, parte del aparato que gobernaba quedó herido de muerte. Ellos también quedaron muy...Fue una cosa muy, muy compleja para los sindicalistas. Tal es así que cuando cayó el gobierno quedaron liquidados. Va liquidados, negociando siempre pero...

Intento de represión siempre hubo, pero no podían, nunca lograron... Por eso tuvo que asumir el gobierno militar, no les quedó otra. Por eso los mimos políticos patronales decían, el mismo Balbín decía que tenía...que la guerrilla no estaba sólo en los montes sino estaba en la fábrica, que tenían que combatirla y que tenían que aplicarse unas medidas...Todos estaban a favor del golpe militar. Los últimos días estaban Allende, hasta Allende estaba favor del golpe militar. Allende, Balbín, todos estaban a favor del golpe militar porque era la única forma de garantizar consolidar el poder burgués. Porque hasta ese momento todos los intentos eran...que no lo podían manejar. Fue la puja por el poder, pero sería utópico, sería delirante pensar hoy, para mí no, que los trabajadores podían tomar el poder porque en realidad ninguna organización...Pero ellos querían aplicar las medidas que querían en ese momento y no la podían aplacar.

E- ¿Las Coordinadoras no podrían haber sido un embrión de organización?

O- No. Podrían haber sido un embrión de organización pero...eran corrientes que no tenían una idea estratégica de acuerdo político. Por ejemplo, los Monto decían, peleamos por lo mismo que quiere Perón y estar un poquito mejor, es decir querían la justicia social. Con que hubiera justicia social estaba bien. No querían más que eso. Querían que existieran los patrones, que existiera todo, pero querían justicia social. En eso hay una diferencia muy grande.

E- ¿Qué política planteaba el PST?

O- El PST en ese momento, nosotros plantábamos...creo que ahí nosotros planteábamos...una forma que se planteó, como veíamos la debilidad del gobierno, gobierno de la CGT. Algo así planteamos nosotros, tuvimos una consiga.

E- ¿Qué te parece esa consigna, planteándolo ahora?

O- Me parece que era equivocada, totalmente equivocada. Cualquier cosa de gobierno de la CGT era equivocada.

E- ¿Y los trabajadores qué decían a esa consigna?

O- Y los trabajadores, los trabajadores no, de conjunto no había...Si bien es cierto, habían avanzado bastante, salvo en los más politizados podía haber una discusión. De cualquier forma, si voz decís gobierno de la CGT, de hecho no era un gobierno que iba a resolver el problema si no era con la organización obrera, con todos los compañeros.

E- Justamente, cuando ellos menos confianza tenían en...

O- Claro, exacto. Si nosotros decíamos, o se decía por ejemplo, la justicia social, que si hubiera justicia social tenía que seguir un gobierno patronal, solamente con algunas concesiones, no es cierto. Iba a ser exactamente lo mismo hasta que se prepararan a atacar, siempre lo mismo. Entonces la única consigna válida hubiese sido que los organismos de las coordinadoras con todos los luchadores fueran en el camino de que pudieran controlar el nuevo gobierno, la nueva forma de organización que se diera con la lucha. Eso sería lo mas correcto. Todavía era muy prematura, era una cosa medio una bolsa de gatos las coordinadoras. Todavía era una bolsa de gatos.      

E- ¿Hubo muchos activistas que participaban en algún partido, eran la mayoría de los que participaban de las Coordinadoras, los que participaron en la huelga?

O- Los que participaban en la Coordinadora la mayoría estaban en tendencias. Había un proceso donde a partir del 60 y pico, a partir de la resistencia peronista en adelante, que se fue politizando mucho. Después del Cordobazo hubo mucha politización y casi la mayoría de la gente...si bien es cierto no militaba como un militante ortodoxo dentro de un organismo era un militante que se definía políticamente. Es decir, algo distinto al capìtalismo, sí, si, hacemos socialismo aunque no supiese mucho. Sabía que había algo que podía combatir o podía enfrentar al capitalismo. Hoy, ni aún los sectores politizados tenemos claro que...Era una base espectacular en relación a eso. Era una cosa...cualquier persona, cualquier compañero hasta el de más bajo nivel te podía hablar, hablaba así como estamos hablando nosotros. Pero el socialismo...sí, puede ser, pero no entendía bien como hacerlo, como se hacía pero sabía que había algo que se contraponía a eso. Y eso era bueno porque te daba la posibilidad de pelear por algo distinto. Eso era lo que se planteaba la gente. Aún, sectores que tenían diferencias con el peronismo decían, como decían Perón y Evita, la patria socialista. Ellos decían Perón y Evita la patria socialista. Significaba que los sectores mas proclives o que tomaban una distancia, que querían cambiarlo, planteaban algo distinto. Y bueno, eso refleja que en la cabeza de la gente significaba algo, que podía plantearse algo distinto. Eso era un caldo de cultivo, si había una actividad de alguna corriente política convocaba. La gente se convocaba, se movía, para hacer algo. Peleaba por sus reivindicaciones

E- ¿Los trabajadores empezaban a romper con el peronismo, o todavía...?

O- No, no creo. Yo creo que es una cosa que...siempre me quedó una cosa que...el peronismo...yo no se si...no creo que rompiera con el peronismo el trabajador. Porque todavía lo tenía muy arraigado, había muerto Perón hacia poco tiempo y todavía las distintas corrientes militaban el mismo peronismo con fuerza. Los Montos con mucha fuerza, militaban ellos reivindicando a Perón pero en contra de Isabel. A pesar de que Perón los combatió a ellos, los echó de la plaza, los compañeros estos planteaban que defendían a Perón a muerte. Nosotros, te comento una anécdota. Voz sabes que en una oportunidad fuimos a una reunión, nosotros éramos delegados y estaba Pasa que era socialista, yo...

E- ¿Era del PST A. Pasa?

O- Si, yo, y después estaban compañeros peronistas que eran de la JP y un independiente, un compañero que desapareció. Ibamos a charlar, fuimos a la seccional y estaba Brindisi en ese tiempo. Y en la discusión sindical éramos una unidad, éramos una cosa férrea. La burocracia era...Nosotros acordamos con los compañeros, por ejemplo, porque además eran compañeros que yo apreciaba mucho, admiraba mucho. No que les tenía bronca, una bronca de ser peronista, nada. Nada, por que eran compañeros íntegros. En eso éramos una cosa muy unitaria. Pero cuando discutíamos desde el punto de vista político éramos nosotros dos, contra la burocracia y los mismos compañeros. Eso de que López Rega tenía la culpa, de que Perón era engañado, de que por eso pasó esto, era una cosa de no creer. Eso te marca un poco, que tienen una fuerza muy importante...lo que fue el peronismo, lo que pegó en los trabajadores, porque a veces se cree que se rompió el peronismo y yo creo que se va degradando con el tiempo. La gente que se va integrando, ya no es que se ha hecho por algo mucho más concreto que ha vivido, por una lucha que vivió. Sino ha sido porque tiene su conveniencia, porque tiene sus intereses. Toda es más ya una cosa muy distinta, distinta, absolutamente distinta.

E- Volviendo al tema de la Coordinadora. ¿Cómo afectó o influenció las Coordinadoras en la politización de los obreros de base? ¿Había radicalización? Supongo que si, porque no cualquiera hace una toma con rehenes...

O- Claro.

E- Eso que voz me contabas que había avidez por discutir, por leer los periódicos, por ejemplo. ¿Las coordinadoras tenían algún periódico?

O- Sacábamos, sacábamos. Nosotros reuníamos...hubo todo un periodo, fueron como seis meses. Después del Rodrigazo, que cayó Rodrigo hubo toda una lucha en metalúrgicos que fue todo un conflicto que se dio por implantar... es decir que todas las empresas que éramos autopartistas y fundamentalmente toda la seccional de acá de Vicente López, todas autopartista...Salió el dato 250 que significaba llevar todo el convenio de los metalúrgicos a como ganaba la Fiat. La Fiat tenía un convenio acá en Caseros y en Córdoba, tenía un convenio que era metalúrgico y los metalúrgicos ganaban menos que el SMATA. Entonces que hicieron, hicieron un convenio para toda la seccional que trabajaban para las autopartistas. Había autopartistas y había metalúrgicos que no trabajaban para las autopartistas. Entonces los que trabajábamos para las autopartistas, se hizo toda una pelea por el laudo 250, que era un plus que nos daban para igualar la diferencia que existía con lo que tenía Fiat. Eso fue también una pelea, entonces también la Coordinadora se dio. Pero se dio en la parte metalúrgica, porque la Coordinadora de Zona Norte no era solamente metalúrgica, estaba el Squibb, que era sanidad, estaba Astarsa, la parte naval y había parte de sectores importante que no eran...Pero toda una parte metalúrgica que seguía esa pelea por el laudo 29. Nosotros en del Carlo lo conseguimos al laudo 29, otras fábricas no la habían conseguido. Y también fue una pelea y la coordinadora jugó un rol importante. Hubo todas movilizaciones de apoyo, por el laudo 29. Hubo un conflicto al poco tiempo, al poco tiempo que las Coordinadoras se movilizaron, toda Ford, creo que fue en agosto o setiembre que nos movilizamos hasta la capital, la Ford, todos los metalúrgicos, todas las automotrices con todos los metalúrgicos. Fue ese famoso laudo 29.

E- ¿Con Rodrigo también?

O- Eso fue antes. Cayó Rodrigo, entro el otro gobierno y siguieron las movilizaciones. Es decir que las Coordinadoras jugaron un rol importante en ese sentido.

E- ¿Jugaron un rol más importante durante el proceso contra Rodrigo o después?

O- Después, porque Rodrigo cayó. Es decir, Rodrigo cayó el 30 de junio. Cuando se dio el paro cayó. Pero después hubo todo un proceso por el laudo 29, por todos los convenios del SMATA, el SAMATA tenía convenios pero también por reivindicaciones del SMATA. Fue una pelea entre Lorenzo Miguel y Rodríguez. Y bueno se movilizó toda la Ford por la Panamericana y nos movilizamos todos nosotros. También en Fanacoa hubo una concentración.

E- Y volviendo al periodo del Rodrigazo y a las coordinadoras. ¿Qué vinculación tenía la coordinadora de zona norte con la coordinadora de Zona Sur?

O- En Veccar se hizo una reunión de todas las coordinadoras pero después era muy difícil poder coordinar los conflictos. Por lo lejos, porque también si acá hubo una movilización muy importante, en general había fábricas de zona sur que vinieron acá. Estaba una que era de loza...Rigolleau, que tenia una comisión, vino acá, hubo reuniones con ellos. Vinieron los compañeros de Peugeot, los de oeste, los de Martín Amato, los de Propulsora, que ellos también coordinaban toda la zona de La Plata, Berisso, toda esa zona. Sí, nosotros nos reunimos varias veces pero las movilizaciones a nivel nacional no hubo un hecho, un conflicto, un paro como...

Salía una hoja, sacaba una hoja. Nos reunimos acá nosotros en la zona norte, teníamos un lugar que nos prestaba el sindicato de ceramistas, en Villa Adelina. Había un compañero bastante accesible, Alonso, bastante accesible y nos prestaba el sindicato, se reunía él también, había varios ceramistas. Existía un agrupamiento que funcionaba, tuvo un funcionamiento bastante importante nada más que después de eso ya...vino eso y después ya llegó el ’76. Donde creo que estaba Cafiero, alguno de esos, después entró Mondeli también para intentar aplicar un segundo plan. Bueno ahí se dio otra pelea y ya el peronismo ya...

E- ¿-Están las coordinadoras también?

O- Eso se dio en febrero, hubo varios días de paro, nosotros estábamos en vacaciones en del Carlo. Creo que fue en febrero, antes del golpe que fue el 24 de marzo y el plan Mondeli también aplicó un plan...cuando decía Isabelita que iba a aplicar el latiguito o algo así a los trabajadores, en un discurso. Y casi todos los metalúrgicos acá estaban muy paralizados, casi paralizados. Nosotros, me recuerdo, en febrero empezamos a trabajar y toda la fábrica estuvo casi como una semana sin trabajar. Estuvo parada la fábrica en forma casi...en una actitud no definida, pero toda la fábricas estaban, o trabajaban poco, o paraban, trabajaban dos horas, cuatro horas. Había reuniones del sindicato, había plenario. El sindicato también estaba armando algo porque sabía que se venía el golpe. Ellos en un sentido estaban ubicándose, en qué mejor forma se ubicaban. Yo me recuerdo que cuando fuimos a un plenario, estaban delegados de esta fábrica, y aquí... había un delegado, Torres, que era un burócrata, sin embargo el planteaba una posición combativa porque era una forma de ubicarse a la ofensiva, porque ellos ya sabían que se venía más o menos el golpe, era una cosa que se comentaba, a principios de marzo era una cosa...Y Mondeli tratando de llevar el plan adelante, aplicarlo y la resistencia de la gente a no quería aceptar. Quería aplicar recortes, nuevas medidas y bueno, hasta que el 24 de marzo se dio el golpe. Y allí ya se liquidó todo. Igual la coordinadora aún con Mondeli siguió funcionando. La última parte fue más...porque eran las posiciones de los distintos sectores, ya más las peleas políticas. Las peleas políticas ya eran muy claras, la pelea en contra del golpe por un lado, la gente resistiendo la ofensiva del gobierno de querer llevar adelante un plan, pero con una debilidad enorme, sería más o menos la imagen de la situación en ese momento y organizado ya para dar el golpe, con todos los partidos patronales a favor del golpe.

E- ¿Entonces cuándo fue el golpe todavía, en crisis, pero existía la Coordinadora, las coordinadoras?

O- Sí, no se si en crisis. Con divisiones, divisiones porque había, por ejemplo, los compañeros con división y por un lado la Triple A secuestrando compañeros activistas. Era una cosa muy, muy inestable, con una inestabilidad muy grande, con una pelea, pero por todos lados la amenaza de la Triple A con los activistas, la ofensiva del gobierno, las diferencias en las posiciones de cada corriente. Los montoneros planteaban que si el gobierno daba un golpe, era mejor que dieran un golpe porque la gente iba a salir a la calle a enfrentarlos, más duro era la represión, más la gente iba a salir a pelear. Ellos en ese sentido estaban a favor del golpe, aunque no lo dijeran así. Por eso ellos no, no era un pelea muy clara. Es decir que la Coordinadora sufre un problema político que lo cruza, para mí.

E- ¿En ningún momento planteó la Coordinadora que los trabajadores defiendan a los activistas?

O- Nosotros planteamos, el eje nuestro, en contra del golpe militar, defendamos a los trabajadores. Por ejemplo, me recuerdo cuando fuimos a un acto, al último creo, plenario, el sector seccional de Vicente López estaba con una actitud bastante ofensiva, combativa. De un día para el otro llama a un plenario y dice, bueno muchachos se viene la mano dura, vamos a tener que ser cuidadosos porque acá va a ser duro, parece que van a querer dar un golpe, y van a hacer esto... y van...nosotros vamos a tener que cuidarnos, todo una cosa de aplacar. Entonces yo me recuerdo que nosotros teníamos una posición, habló Arturo Aspasa por del Carlo y Arturo planteó, (estábamos de acuerdo pero el era el más representativo) fue el que habló. Estaba un compañero que...   son desaparecidos...que eran Monto. Entonces Arturo planteó que la única forma de parar el golpe era salir a la calle, que no podíamos quedarnos, que...el grito tenía que llamar a la movilización general de todos los trabajadores, que no podíamos quedarnos, que la única forma de parar el golpe militar era con los cordobazos, y no era que no fuéramos a la fabrica y nos fuéramos a casa, era la única forma. Esta era la única forma de pararlo, es más, es más, una muy buena intervención hizo Arturo y yo me recuerdo que un sector importante de los sindicalistas, que la mayoría, (nosotros teníamos) pero la mayoría eran de la burocracia. Toda la fábrica simpatizaba. La mayoría la dirigía la seccional, era un porcentaje importantísimo. Nosotros éramos minoría absoluta, entonces es más, para poder presentar esa moción, para votarla, no la pudimos presentar porque no hubo un compañero que levantara la mano de otra fábrica apoyando esa moción.

E- ¿Era un plenario de la Coordinadora?

O- No, de la seccional del gremio. Te digo un poco para que veas voz que la burocracia no estaba dispuesta a hacer nada. Y la Coordinadora tampoco estaba muy de acuerdo, porque los Montos planteaban que cuánto más represión, teníamos que agarrar las armas, que la gente tenía que agarrar las armas, pero no planteaba en contra del golpe militar, ni movilicemos en contra del golpe militar. Ellos estaban que cuánta más represión más la gente luchaba. Eso fue, si bien es cierto categóricamente así, esa consigna no la presentaban, dejaban correr eso, ellos lo dejaban correr. Y bueno, en verdad la gente, también, había una situación, yo me recuerdo en la fábrica que la misma gente, de este gobierno no quería saber nada porque, yo me recuerdo, no activistas, trabajador común, una compañera me decía...yo le decía en contra del golpe tenemos que salir. Y me decía, no por maldad, me decía, no pero este gobierno no puede seguir más, fijate lo que está haciendo, no pueden seguir más, están los de la Triple A, hacen lo que quieren, estos hacen... entonces tiene que haber algo, los militares por lo menos te van a dar la seguridad de que los de la Triple A no van a estar. Para el tipo común llegó un punto que...tenía que...si voz escuchás eso y escuchas los que dicen por ejemplo, Menem no, que suba De la Rua, porque el va a resolver el problema, peor que esto no va haber.

E- ¿Y en algún momento en la Coordinadora plantearon qué eran los trabajadores los que tenían que defender a los activistas, de la Triple A?

O- Siempre, nosotros siempre planteamos eso, pero la Coordinadora no era...nosotros éramos una minoría en la Coordinadora. Había de todo en la Coordinadora, había independientes, delegados honestos independientes, que lo veían pero no veían salir, en este momento. Siempre nosotros solos. También era algo importante, y la Coordinadora no era algo de un peso que igualara al sindicato.

E- ¿Cuánto peso tenía la Coordinadora?

O- La Coordinadora tenía peso, en un hecho. Por ejemplo, surge un hecho, la coordinadora tenía peso porque empalmaba con las necesidades de un hecho objetivo de la gente, defender su sueldo de bolsillo. La gente quería salir, aunque a veces ahora lo pierda porque no tiene la situación de pelear. Pero eso es lo que más quería la gente. Pero no pensaba más adelante que la Coordinadora podía ofrecer una organización para el futuro, para organizar, salir a pelear y defender eso, en contra del golpe, el golpe lo veía como una cosa...” y bueno, puede ser mejor que este gobierno que es un desastre”, a Isabel la odiaban. Entonces cualquier cosa...por eso Balbín se podía dar el lujo de decir que la guerrilla estaba en la fábrica, que tenía que cambiar el gobierno, no decía un golpe abiertamente porque ya era...pero era una forma de empalmaban con algún hecho de la gente, lo que planteaba el obrero común, que es la mayoría, un obrero común. Digo para que no creamos que fue esto...hubo un sector que fue lo mas avanzado y el obrero común que había avanzado, y que defendía su sueldo, como hoy, si estuviese en la situación de defender su sueldo lo haría, estoy seguro, estoy convencido absolutamente, pero es que no están las condiciones. Pero en ese momento las condiciones...Cuando se plantee el problema ya más adelante, va hacer un problema mas estratégico, “y...no sé pero para que vamos a salir a pelear tanto, si por ahí el gobierno militar lo resuelve, es más práctico”.

E- Ahora, volviendo al período del Rodrigazo y también a las Coordinadoras, a mi me impresionó mucho, cuando leía, ver la cantidad de coordinadoras que había, la cantidad de fábricas que organizaba y no sólo en zona norte, sino oeste, La Plata, y no sólo en Buenos Aires, sino también el frente de Gremios de Córdoba, y bueno todo el Litoral, el cordón industrial de Santa Fe, Rosario, todos esos lugares se habían organizado en Coordinadoras. ¿No hubo una política de unificar a todas las coordinadoras?

O- Siempre chocás con un problema, porque cada sector...Las coordinadoras fueron un organismo que sirvió para la pelea, para defender algo, ya que los sindicatos no respondían. Por ejemplo, voy a volver hacia atrás, retroceder. Por ejemplo cuando se dio...que gano el conflicto...que ganó Piccinini y Villa Constitución, hubo un acto grandísimo en una cancha de fútbol en Villa Constitución. Fueron todas las corrientes políticas, sindicales, la mayoría antiburocráticas. Eso se evidenciaba también porque estuvo Salamanca, que era del PRT, del partido que es ahora el Perro Santillán, el PCR, Vanguardia Comunista, PST, bueno, todas las corrientes, PC, todas las corrientes que había. Hubo un acto donde habló Piccinini, habló Salamanca, habló el dirigente...el gringo...él de Córdoba, el de Luz y Fuerza...Tosco. Y nosotros, acá, estabamos en del Carlo y nosotros, un sector incluso el PST planteaba Coordinadora ya. Porque ahí, tenía que haberse dado la Coordinadora. Porque fue un conflicto que se ganó y teníamos que organizar para defender ese bastión que se había organizado. Sin embargo había corrientes distintas, por ejemplo todas las corrientes estuvieron en contra, Piccinini puso el grito en el cielo, Salamanca pero...y Tosco dijo que distintas corrientes se montaban, se montaban a caballo de un proceso que se había dado, que eran oportunistas y que se yo cuanto. Si hubiésemos dado la coordinadora en ese momento, quizá hubiésemos podido defender mejor a Villa Constitución. Y con Villa Constitución el Rodrigazo hubiese sido otra cosa distinta. Eso era a lo que quería volver...hubo coordinadoras por todos lados, que organizaron para defender, pero cada una defendió, o estuvo dirigida por un sector y tampoco hubo un desarrollo de sus procesos. Se quedaron medio, a medio camino. Era distinto si surgía antes a caballo de un proceso, pero con una dirección o con direcciones que dirigían sindicatos. Estaba Piccinini que dirigía un sindicato, ahí en Villa Constitución, estaba Salamanca que dirigía el sindicato de Córdoba del SMATA, estaba Tosco que dirigía Luz y Fuerza en Córdoba, estaba creo Milito Pasquez que dirigía la coordinadora de los sindicatos azucareros de Ledesma, que también tenían coordinadora y que dieron luchas durísimas, había coordinadoras, había grupos de todos lados, donde había una posibilidad. En cambio se fue perdiendo, se perdió, cuando se organizó las coordinadoras en contra del Rodrigazo no estaba el sindicato de Villa Constitución, Salamanca estaba en una situación dificilisima, Tosco también estaba mal porque tenía una pelea allá con todos los sindicatos, entonces se hacía muy difícil la coordinación ya. Se daba por la necesidad de cada hecho, y también porque cada sector cuidaba, quizás había un poco...mucho sectarismo, porque cada sector cuidaba su terrenito, su quinta, y no en función de un desarrollo mucho mayor. Quizás tenía que haberse dado, plantearse algo mucho más estratégico. Fue parte de algo, que a lo mejor tampoco nosotros, estabamos en ese momento....de pensar que era parte o era un coletazo de lo que ahora es la globalización. El inicio de la globalización que se empezaba a dar en todas partes. Y que nosotros lo estamos viviendo, una pelea para aplicarla.

E- ¿Qué conclusión sacás de todo este proceso, en especial de la rebelión antiburacrática, de las coordinadoras?

O- Mirá, según como uno lo mira. Porque si hiciéramos...sabés que pasa, que todos nosotros...yo a veces charlo con compañeros, que somos viejos, que hemos estado en algún lugar, que hemos peleado en algún...mucho o poco... pero que hemos tenido alguna pelea...entonces siempre creemos que nosotros hicimos mucho y que los demás hicieron poco. Son situaciones que se dan en distintos procesos, somos parte de una pelea que se dio, que fue en definitiva,   fue importante, fue un proceso importante. De una resistencia feroz contra la ofensiva de aplicar estos planes, que lo estamos viviendo. Pero en definitiva, ha sido parte...y que hemos sido derrotados. Y que no podemos decir que... mejor, peor, con errores, siempre quedaron...y es bueno tenerlo en cuenta para a partir de ahí estudiar bien, como...que tendremos que hacer, como se han dado los procesos. Pero para mí, no podemos decir que en ese momento... fue definitivo, porque yo podría decir... el Rodrigazo, fue un triunfo, no. Porque en ese momento para nosotros fue un triunfo por estar, porque yo lo veo como algo dinámico. Rodrigo retroceder el 38%, es una cosa tan circunstancial. Es decir que si no profundizaste eso y si no cambiaste eso lo perdés. Entonces es una cosa que...es un cachito, un paso, y después fuiste retrocediendo y fuiste retrocediendo y te das cuenta que llegaste a muy atrás. La conclusión que te puedo decir que en ese momento era una cosa colosal, a mí si me tocás en ese momento, era colosal...ahora diría, viéndolo desde esta óptica distinta, diría que es parte de un proceso que al no consolidarse nada, al no profundizarse nada, hemos llegado a una situación que hemos retrocedido, hemos retrocedido todo, algunos como yo los estamos viviendo. Y que la gente joven a tomado...la gente de ahora, ha tomado en una situación ya completamente resuelta. En una situación tan difícil, desocupación, con salarios de hambre, no poder pelear nada, porque con la organización tendrá todo por hacer, que se yo. Estará todo por hacer ahora, más bueno o más malo. Es muy difícil poder uno definirse sobre algo que no sé...que no lo lograste concretizar en algo que sea sólido, para un futuro de la sociedad. Es muy difícil plantearse algo así. Yo creo que concluye.

E- ¿No se, se te ocurre algo más, alguna anécdota del proceso en del Carlo, en la fábrica, durante la huelga. ¿Hubo paro durante desde el 6 de junio cuando asume Rodrigo hasta el 19 de julio que renuncia?

O- No, Rodrigo ya prácticamente estaba quebrado. Ahora que se levanta, cuando ellos homologan el convenio levantan la medida de fuerza. Era la homologación del convenio. Ahora, Rodrigo no podía aplicar ninguna medida.

E- ¿Pero ustedes hicieron paro durante casi todo junio y julio?

O- No, no a partir de que se homologa el convenio seguimos trabajando. Después siguieron conflictos, hubo conflictos. Hubo el laudo 29, la Ford y todas las automotrices fueron parte de conflictos importantísimos.

E- Porque hubo otras fábricas que siguieron el conflicto porque no estaban de acuerdo con el convenio. ¿Ustedes estaban de acuerdo?

O- No, y hubo conflictos por el laudo, eso con los convenios, parte del convenio fue ese, la pelea.

E- Porque hubo fábricas que no estaban de acuerdo con el convenció. Por ejemplo, les habían dado un determinado porcentaje de aumento y querían más.

O- Algunas fábricas, yo no me recuerdo, pero en general a algunas no le querían dar el 100%. por todo lo que había dicho el gobierno. Después retrocedió. Fue todo una pelea. En algunos lugares por ejemplo, en gremios o en fábricas más chichas les era más complicado.

Y después lo otro fue la equiparación con Fiat, eso fue después. Y también el conflicto que hubo de todo el SMATA, que fue casi una pelea entre Lorenzo Miguel y Rodríguez, la famosa...una puja por los convenios, por los convenios del SMATA y los de Fiat. Porque Rodríguez se quería quedar con toda la parte de Fiat y Lorenzo Miguel tenía un acuerdo con la Fiat. Estaba Curto que dirigía acá la Fiat y allá estaba en Córdoba, no me acuerdo quién, de la UOM. Ellos tenían un acuerdo con Fiat de ser de la UOM. Creo que el SMATA quería pasarlo al mismo convenio que tenia la UOM de Fiat que era menos, entonces hubo todo una pelea del SMATA con movilizaciones y toda la Coordinadora y todos los sectores se movilizaron. Hubo movilizaciones impresionantes, después es el Rodrigazo. La Corni iba caminando con toda la gente de la Ford hasta acá hasta Fanacoa, hubo un acto ahí y después la policía no los dejó pasar más allá. Vinieron de la General Motors, todos se movilizaron.

E- ¿La fábrica de ustedes también?

O- Sí, pero no movilizamos toda, toda la fábrica. Movilizamos parte de la fábrica.

E- ¿Eso fue durante el Rodrigazo? ¿Fue esa movilización que en Fanacoa quemaron una efigie de López Rega?

O- Claro, eso fue cuando fue Rodrigo

E- ¿Qué también estaba la Ford y la General Motors y no los dejaron pasar?

O- Esa fue la segunda.

E- ¿La primera si pasaron y fueron a la CGT?

O- La segunda no nos dejaron pasar, pero fue muy grande, vino la Ford caminando de allá y vinieron todos los de allá por la General Paz.

La de Rodrigo fue esa. Rodrigo cayó con la homologación del convenio. Ese fue el plan de Rodrigo, después Rodrigo creo que siguió un mes más, un mes y pico. Yo no se si la otra movilización se dio también con Rodrigo pero ya estaba liquidado Rodrigo, creo que fue también en esa época. Pero ya Rodrigo, ya prácticamente, había quedado sin poder llevar adelante ninguna medida. Creo que después asumió Rocamora, me parece que Rocamora o Cafiero.

Quisimos repudiar al gobierno, “tenemos que hacer esto...darle la solidaridad a los compañeros”, pero no pudimos parar, “tenemos que parar la zona, organizar todo”. Si Piccinini hubiese tenido la coordinadora, por ejemplo, que hubiera pasado.

Salamanca va a Córdoba, porque ya estaba en la Coordinadora, Tosco con todo Luz y Fuerza se organizaba y toda la zona acá podríamos habernos organizado, podría haber sido un eje fundamental. Pero no querían, no querían porque en verdad no era el objetivo de ellos. El objetivo de ellos era conseguir alguna reivindicación pero no avanzar mas.

E- ¿Pero después, cuándo si se dan las coordinadoras a nivel regional, el PST no plantea la centralización de todas?

O- Yo no me acuerdo, si hubo una política...Estuvo mal desde su inicio. Fijate lo de Villa Constitución. Pero en cada lugar las coordinadoras...había una coordinadora, en todos los conflictos que tenían los cañeros en Salta, que estaba Lito Paz, todos esos sectores tenían una coordinadora, en toda la zona Norte, había varias. En zona sur había coordinadora, acá había una coordinadora. Nunca una huelga general como el Rodrigazo, se unieron porque había un eje, que sacaba todo el convenio, entonces un eje contra la homologación del convenio. Había un eje central en la reivindicación, eso unía todo, por eso para Rodrigo fue la derrota furibunda. Todas las otras peleas que eran por reivindicaciones o la ofensiva contra un sector no lograban la unidad porque era una cosa que no unificaba. Atacaban a Villa Constitución, tuvieron ellos una política, el gobierno tubo una política, el operativo independencia fue una política hacia la liquidación de todas las organizaciones obreras más importantes. Lo que se da en Villa Constitución, lo plantea Tujar, se da con todo un operativo por todos lados, organizan todas las fuerzas militares por el río, entran por el puerto, de Acindar. Acindar tiene un puerto por atrás, por el río, entran por ahí y ocupan toda la fábrica, y los agarran adentro y los meten presos. Eso es lo que pasó. Es una cosa increíble, la gente se resiste, los obreros se resisten pero, solo no podés. Una pelea como los de Faber, una pelea durísima, pero desde el inicio ya nace derrotado, no logra comprometer a todos y unificar la lucha en el conjunto. Ya si logra unificar la lucha, ahí ya es la coordinadora total, los sindicatos desaparecerían. Sería un paso. Yo estaba en el PST, errores a montones, en toda la política, pero creo que la coordinadora en Villa Constitución, donde ganó Piccinini, era un acierto plantearla, un acierto colosal que no se llevó adelante. Después fueron los demás, errores, plantear el gobierno de la CGT. Porque ante la caída de la CGT no sabíamos como decir, tendríamos que quizás haber planteado delegados de toda la coordinadoras para que todos los mejores...que sé yo alguna forma aunque no sea lo ideal tendría otro color, no sé. Pero dentro de eso fue un acierto lo de la Coordinadora porque ahí fue el punto inicial de...mirándolo hoy hacia atrás, los errores, las cosas como se dieron, me parece que ahí fue un triunfo colosal, antiburocrático, donde surgía algo, un embrión pequeño de una organización nueva que podía servir como eje para una pelea de conjunto. Pero... bueno...son cosas que habría que ver, son muy hipotéticas.

        
Testimonio 2

Hugo, 54 años. Editorial Atlántida.

 

H- Había un importante activismo, porque había fábricas que ya no están. El laboratorio Squibb, por ejemplo, que estaba en Villa Adelina, Fanacoa, que tenía mucha importancia también, tenía un cuerpo de delegados importante. Squibb, del Carlo, una empresa autopartista que tampoco está más, Editorial Abril, Editorial Atlántida, Ford y una serie de fábricas que no me acuerdo el nombre. Había una actividad muy importante y muchos sectores diferenciados de la política, o sea había sectores que estaban alineados con el peronismo, sectores que estaban alineados con la izquierda, sectores que no trabajaban directamente pero que tenían simpatías con los grupos armados. O sea que mucho debate político, con bastantes diferencias, porque en el 73/74 mucha gente no está en la historia pero, pero en el 74 ya empiezan las Tres A a trabajar activamente en la zona, fines del 73/74, 75 ya directamente los grupos que obedecían al gobierno de Isabel. Había todo un proceso de fábrica, los elementos que trabajaban interfábricas, muy importante. Aunque están diferenciados políticamente, porque había de todo, Partido Comunista, estaba la historia del MAS, estaba el PO, la JP, los Montos, sectores de ellos. Que ahí, habría que definir, porque había sectores de los Monto que trabajaban en fábrica, no trabajaban en lucha armada, sectores de superficie que eran los que captaban a aquellos sectores que consideraban más avanzados, la gente que podía pasar a la clandestinidad, los otros no, el resto era gente que trabajaba en diversas fábricas, laburaban en diversas fábricas. Se forman comisiones de discusiones con la comisiones internas, fundamentalmente en Editorial Atlántida, Editorial Abril, o en del Carlo. O sea que tenían direcciones de izquierda. Comienza un poco el debate de como defender toda la situación que se venía. Porque en la zona Norte nos encontrábamos en todos lados, porque si había un reclamo en una fábrica el resto iba y participaba, por ahí primero los que estaban ligados a un grupo político, pero después no, mucha gente acompañaba a esas comisiones internas, cuerpo de delegados. Y se empezaron a armar reuniones hasta que se llegó a la Coordinadora que unificaba todos los gremios y todas las fábricas de la zona Norte. Todas tenían un representante, uno o dos representantes y la dirección fue debatida en asamblea y la propuesta fue que esa dirección la tuvieran las fabricas que en aquel momento eran más representativas. Comisiones internas, cuerpos de delegados que ya teñían toda una actividad muy conocida en la zona. Ahí surge, lo que después se llama, una dirección por izquierda. Participaban todos los sectores y eran muy ricos los debates políticos, porque en ese momento había un debate como que esto no iba a pasar, que había que hacer directamente el Rodrigazo, en contra del Rodrigazo. Y el PO plantea en aquel momento que esto era la primera parte y que acá la cosa se venía para la destrucción de todos los trabajadores. Hay todo un debate rico en ese aspecto, muchos decían que no, que esto iba a pasar, que había que agruparse sí, para estar en contra de este plan, pero que la idea era hacer una dirección. Se llega hasta la Coordinadora por el simple hecho de que a partir de ahí, la Coordinadora significó un lugar para debatir, porque cada sector político desarrollaba cual era el camino. Y lo único que lo podía manejar era la experiencia que se vivía en cada gremio, todas las patronales que en ese momento trataban de voltear a todos los sectores que pudieran surgir como independientes o partidarios, pero que no acataban las reglas de juego que querían imponer en ese momento el Estado y las patronales. Esto era claro, pero después todo quedaba en el debate, seguía siendo un debate político-teórico en el cual no había una claridad, no había una claridad hacia que todos apunten a que la salida era un sola. Lo que pesaba en aquel momento era estructurar un movimiento con todos adentro, pero como dirección del resto, no como un sector que pudiera, decir bueno tal sector político y todos encolumnados ahí. Si no que la idea era poder hacer un debate y que se forme una dirección que los siga, pero dentro de esa dirección está el tema del peronismo, que defendía el tema del peronismo como tal, o sea que había que sacarse de encima a Isabel, había que secarse de encima a López Rega pero se agradecía al peronimo. Esto llevó a mucho trabajo en común, marchas. Las movilizaciones eran muy importantes que se hacían en uno de los clubes de la zona, se juntaban 200, 300 compañeros, no solamente el compañero que acompañaba sino que eran todos activistas, no importaba el grupo porque en aquel momento, que había mucha discusión, había un enemigo común que era el Estado en aquel momento y fundamentalmente los grupos armados que trabajaban en toda la zona. Esos grupos de derecha no miraban quien era quien, no decían bueno, peronistas no. Y en aquel momento hubo secuestros, desapariciones, no se conoce, no se comentaron tanto, pero hubo. En el ‘74 hubo secuestros de compañeros, por ejemplo otra fábrica que intervenía era Milux, en Villa Martelli, y de ahí de esa comisión interna de Milux dos compañeros fueron secuestrados arriba de un colectivo y aparecieron a la semana asesinados. Fue en aquel momento una bandera para todos los sectores activos, porque te dabas cuenta de que no era tratar solamente de patotear sino que ya había pasado a otro...cuando se hizo el sepelio ahí estaban todas la fuerzas, no hubo diferencias y por los compañeros se hizo una gran marcha hasta Chacarita. Un momento donde se juntaba un sector muy importante del activismo independientemente del color partidario. Yo en aquel moemento, sí trabajaba dentro del PO, con lo cual defendía lo que decía el PO, pero defendía también el tema de que podemos estar debatiendo los problemas con la gente de lo que nos podía pasar en aquel momento, que fueron pasando. Como un compañero, que dirigía la fábrica de del Carlo, que fue muerto más adelante. Pero todo fue desatando que si en aquel momento no podíamos salir con una variante de conjunto...algunos sectores decían que no iba a ser tan grave, nosotros pensábamos que era el camino previo a el golpe de Estado. Eso fue en el ’75 y después ya en el ’76 por lo menos la gente del PO tomó la determinación de hacer asambleas en las fábricas donde teníamos gente en la dirección y plantear el retiro, planteamos el retiro de todos los compañeros que estaban a la luz, en actividad, sacarlos de donde estaban trabajando y llevarlos a otro lado. Fue importante el debate con las otras fuerzas, porque en aquellos lugares había fuerzas de todos los lugares y una cosa que se defendió a muerte era que había que arrancarle igual a la patronal una indemnización por los compañeros, que se discutió en Asamblea, por lo menos en Abril (editorial) se llegó a discutir en Asamblea de los tres turnos con toda la gente dentro, una asamblea que logró discutir si los compañeros se iban o no y si se llevaban la indemnización o no. Porque la cosa se venía, y muchos compañeros decían que no, que era apresurado, y que no iban a hacer esto, que no iban a llegar a tal extremo. Pero políticamente se veía que... había todo una preparación para...yo no sé si era un combate a fondo, pero que acá la idea era empezar a perseguir, pero se perseguía a todos los sindicales de la zona, hasta el compañero que estaba en la interna, un delegado de sección. Uno tenía el trato de verse en la reuniones, hasta que después ya no se podían ver más, porque empezaron las provocaciones. Y no había la idea de conjunto de toda la gente que trabajaba en ese momento...no era de defender de alguna manera la organización que se había logrado. Pero que pasó, dentro del movimiento obrero, digamos los sectores de la burocracia sindical pero con todas las letras, como Casildo Herrera que estaba en ese momento, no planteaban la lucha para defender las reivindicaciones sino que al contrario. Cuando vino el Plan de Rodrigo, que fue el de mayor auemnto del costo de vida, lo defendían a muerte pensando que esa era la manera de defender el gobierno de Perón, pero que había que cambiar gente que era contraria a todo lo que se planteaba, que era López Rega y compañía.

En aquel momento, el poder debatir, que los compañeros en una Asamblea definan, que hacer con esa comisión interna, con ese cuerpo de delegados, sí se quedaban igual, porque el tema era definir dentro de la fábrica. Nosotros lo veíamos políticamente, pero considerábamos que como ese cuerpo de delegados muy bien embuido por toda la gente que los seguía a muerte, gente que logró muchas reinvindicaiones en aquel momento y nos respetaba a nosotros, determinamos que se discuta en la fábrica, en una asamblea que hacían los compañeros....Que con toda la política que desarrolla en general la izquierda, fundamentalmente en estos sectores, yo creo que no valiera demasiado, pero valían mucho muchas posiciones. El tema es que ese dinero no iba a parar al bolsillo de otros compañeros y que aprovechaban un momento de movimiento de toda la fábrica y llenarse los bolsillos. Sino que la gente sabía que ese dinero iba a parar por lo menos al partido donde pertenecían estos compañeros, que eran públicamente activistas y militantes de este partido que en aquel momento era lo que es hoy el PO, el partido de aquel momento. Una de las cosas que uno puede rescatar de donde está trabajando.

Después, el resto de los compañeros, después los fuimos encontrando en otros lugares porque todo el mundo donde tenía cargos de dirección los iban abandonando, muy claramente, porque se notaba que la cosa venía...para colmo había cartas con amenazas del grupo de las Tres A. Y se decidió eso, como para muchos otros compañeros. En el caso mío, por ejemplo, yo era solamente delegado de una comisión interna, pero no había habido nada que hiciera ver...yo seguía todavía ahí, hasta el 22 de mayo.

Pero, muchos compañeros que uno los veía....pero había compañeros que ya no estaban más en aquellas fábricas donde estaban, que uno había conocido, los encontraba por ahí en la calle, en alguna actividad pero...más o menos mucha gente empezó...la cosa venía bastante dura, las amenazas eran muy evidentes, para algunas fábricas, esas tres o cuatro que nombré al principio, como Panam, del Carlo, como laboratorio Squibb. Había más choque de los grupos estos de derecha, recorriendo con autos, todo ese proceso de Coordinadora, que hoy, incluso hoy habría que hacerlo otra vez, siguiendo lo que es la dinámica de la política. Claro que si hoy el resto de los partidos se planteara el tema de cual es la salida, una salida. Por el mero hecho de que nosotros decimos que el hecho de las elecciones no va a ser el hecho de un cambio, o sea la gente no va a votar en este país una salida diferenciada, uno la tiene clara en ese aspecto y aparte las elecciones es un elemento que utiliza la burguesía para decirle a la gente que elija y al final no elige, al final va pone un voto y no elige nada, porque no hay ninguna variante. La única variante que queda son los sectores de izquierda, con sus diferencias, pero con otra concepción. El resto vota en general...la gente piensa que elige algo, el voto para elegir, pero al final no elige nada. Yo esto podría tomarlo como elemento...como está hoy...sería mucho más necesario. Pero en aquel momento los sindicatos estaban en pie, dirigidos por la burocracia, pero estaban en pie, tenían un ámbito donde ir a debatir y por ahí sabías que la dirección...pero estaba ese ámbito. Hoy hay muchísima gente que no tiene laburo, no hay una concentración como había en ese momento, pero la única salida sería, por ahí, volver a debatir una posibilidad de estar todos los que tienen trabajo, todavía no desocupados, pero tal vez tomar a los desocupados también, en aquel momento no había desocupación, había desocupación pero no era una de las banderas de lucha. Hoy seria interesante, por ejemplo, sería interesante volver a debatir este tema, juntar a los que están trabajando con los desocupados y volver a formar polos de dirección de debate, pero con las ganas de debatir. Decir, “vamos a sentarnos a ver como hacemos para salir de ésta”...no va a ser cosa solamente de un sector, no se ve hoy, como tampoco se veía en aquel momento.

E- Esa cuestión de debate político, eso que había en las reuniones de Coordinadora, según entendí por lo que contaste, ¿fundamentalmente eran los delegados y la gente de dirección colegiada?

H- No, no, las asambleas eran de todos. Se había logrado hacer una dirección para decidir el debate.

E- ¿A las reuniones de la Coordinadora no iban solo los delegados de la fábrica?

H- No, las reuniones eran de conjunto, toda la gente que quería participar, participaba, por eso a veces había reuniones de 200 compañeros. Se estructuraba mejor en el sentido de que por ahí había 20 compañeros, que estaban en una corriente y entonces no hablaban todos, sino que un...

E- ¿Había mucha participación de trabajadores de base, independientes en las Coordinadoras?

H- En ese momento sí, había participación porque esa era la idea. El tema es, qué es lo que planteas voz como compañero de base. O sea, era todo de base, porque lo que eran esas comisiones internas y cuerpos de delegados... no había direcciones sindicales, no podemos decir que estaba la UOM, y que entonces era democrático.

E- ¿Solamente coordinaba aquellas fábricas donde las comisiones internas burocráticas habían sido reemplazadas por otras?

H- Claro, después en muchos lugares se invitó a otras fábricas que no tenían comisiones internas combativas por ahí, pero sí participaban, a ver que era. Eran momentos...hoy con el correr de los años uno puede determinar que era...en aquel momento no parecía tanto, era normal, parecía que era normal, eran momentos muy álgidos. Tené en cuenta que era el ’75, las Coordinadoras fueron un año antes que el golpe militar. Qué, por más que muchos no tenían en la cabeza que iba a haber un golpe, que acá va a haber un golpe, el golpe vino ahí nomás, un año después. Dentro de toda esa efervescencia, yo creo que tenía que ver, o sea que el golpe tuvo que ver con toda esta cuestión. O sea era mucha la efervescencia, mucha la fuerza y cómo se paraba a la gente, que está en contra de los dirigentes sindicales, que “había que echarlos de los sindicatos”. Era una cosa...por más que había diferencias, en un aspecto todos opinaban lo mismo, por ahí el método diferenciaba, pero después todos opinaban lo mismo. ¡Afuera la burocracia sindical!, ¡por sindicatos combativos!, asambleas para que se desarrollen, se elijan a los compañeros, nada de ir a una elección del sindicato, no, asambleas que determinen ¡que se vaya la burocracia! Esto era lo que en aquel momento se debatía, porque la gente estaba consciente de que había que cambiar esa dirección. No estaba consciente mas allá políticamente, de decir, “no, no es un tema solo de los sindicatos, es un tema del Estado”. No, porque el Estado dentro de todo, para mucha gente era el Estado del peronismo. Muchísima gente que participaba, con mucha calidad, decía “está bien, se murió el viejo pero, es el peronismo el único que va a resolver los problemas de la clase”, era un debate de un sector importante del peronismo, porque era el gobierno popular del ‘73-74. Ese gobierno, cuando ya asume, previamente con todo lo anterior, con Perón, hasta que asumió en el ’74, cuando los echó de la Plaza a los Monto. Todo un proceso donde el peronismo lo único que estaba haciendo era aprovechar esa...toda esa gente que se volcaba hacia el peronismo para frenarlo... “nosotros vamos a resolver...”, las viejas frases del peronismo, con la diferencia que no estaba Perón. O sea “de la casa al trabajo, del trabajo a casa, nosotros resolvemos los problemas”, esto es un poco...los sectores del peronismo era eso. No querían que a través de eso, pudiera haber surgido una dirección independiente de todo el movimiento obrero, las Coordinadoras. Si las Coordinadoras por ahí hubieran tenido un año más de preparación, no sé que pasaba, no se si había una defensa, pero...el tema es este. ¿El ’76 qué hizo?, fue un golpe contra la masa trabajadora, absolutamente claro. 30.000 desaparecidos, pero si uno se pone a analizar quiénes son los 30.000 desaparecidos; y tenés una amplia mayoría, yo mediría hasta un 90% de gente combativa, dirigentes obreros, mujeres, hombres, gente que estaba con una perspectiva diferenciada, y no eran guerrilleros, porque en su momento cuando quisieron los derrotaron. O sea, que acá no era como dicen que los 30.000 eran todos guerrilleros. La gente no estaba en la guerrilla, estaba trabajando en la fábrica, no era gente que...esa gente la habían liquidado. Porque si uno ve todo el proceso anterior, si toma en cuenta las listas, entrás a mirar, a recordar todo lo que colocaban en los diarios y todo, ¿quiénes eran?, estudiantes, trabajadores, trabajadoras, gente que no tenía nada que ver, con lo que sería por ahí estar más allá de la clandestinidad, como para mano dura... Uno pudo, por lo menos en aquel momento la corriente donde yo estaba, que era una corriente obrera, por lo menos tuvimos la posibilidad que los compañeros reconocidos, conocidos o en actividad, pudimos movilizar a todo el mundo, con algunas perdidas, como fue la de los compañeros de Milux, en el 74, secuestrados en el 74, muertos, aparecieron muertos. Después algún que otro compañero que tuvo algún problema, pero el resto fuimos safando desde ese punto de vista. Porque cuando fue el golpe no te fueron a buscar. Yo estaba en Atlántida y Atlántida el día antes del golpe secuestran a un compañero de la interna, a un compañero, en aquel momento de 55 años, militante de toda la vida del PC, el único que secuestran, que lo encuentran en la casa. El resto de los compañeros que estaban luchando a ninguno, por una cuestión o por otra no estaban, este compañero sí estaba, el 22 más o menos de marzo del ’76, caen a la madrugada a la casa, lo llevaron a la madrugada de la casa y no sabemos adónde fue, es uno de los tantos desaparecidos que decían que estarían en la clandestinidad, que estarían en Europa, lo secuestraron en la casa y nunca más apareció. Un compañero con 35 años de empresa, 40 de PC, reconocido y fue uno de los compañeros secuestrados.

E- ¿El Partido Comunista también estaban en la Coordinadora?

H- Algunos sectores, pero no directamente, pero algunos sectores sí. Pero por ejemplo, de Atlántida había nada más el que estaba en la interna, había tres compañeros, uno era del PC, Santiago Arrián, y otro compañero más, el resto de al interna era más bien peronista. Y uno participaba como delegado, pero no como de la interna. Yo era delegado en aquel momento, pero de sección, no era de la interna. Y lo importante era eso, ver que las internas, había cinco, seis, diez compañeros que estaban presentes en esas Coordinadoras. Hacíamos trabajo de agitación en común. La Coordinadora después sacaba alguna propuesta y se hacía en común, pero siempre el debate era muy lindo, muy interesante, pero siempre era un debate político. Porque había mucha gente que decía que no podíamos mezclar, que todavía lo dicen, “no se puede mezclar la política con el sindicalismo, ni con las reivindicaciones de los trabajadores.” Esto por suerte quedó ya, en una especie de museo, quedó, evidentemente está demostrado que el debate es político y que las demás cuestiones tienen que ver con quien lleva la política adelante. En aquel momento se debatía que no, que los sindicatos hay que ponerlos aparte, pero se debatía toda la gama de propuestas.

E- Sobre la composición de las fábricas dentro de la Coordinadora, voz comentaste algunas fábricas, la General Motors, la Ford, la Fiat. Por ejemplo, ¿en el caso de la General Motors, y la Ford también hubo conflictos contra las Comisiones Internas burocráticas, participaron de la Coordinadora de Zona Norte?

H- En algunos sectores si, pero no el de las Comisiones Internas. Por ejemplo, yo conocía a dos de la Comisión Interna de Ford que eran de acá, y ellos no participaban para nada, participaban por ahí activistas.

E- Después de que echaron en la General Motors a la Comisión Interna ¿tampoco participaron, durante el periodo del Rodrigazo?

H- No me acuerdo el momento. Hubo momentos en que la fábrica cerró directamente, no me acuerdo que año. No, se eso no me acuerdo.

E- ¿Pero no participaban?

H- No participaban, así, como Comisión Interna.

E- ¿Pero sí con activistas?

H- Iban activistas. Yo nombré más las otras, porque está del Carlo que es autopartista y que tenía una dirección...las nombré por eso, porque tenían las comisiones combativas, otras tenían direcciones burocráticas. De Ford, participaban activistas. De la General Motors, no se si estaba en ese momento, pero había...Hubo varios jalones en Ford de lucha, hubo momentos donde había tenía un compañero que era de un partido de izquierda, que estaba en la interna, esto fue una lucha que tuvo casi Ford sola, acompañada por el resto. El resto hacia presencia en la Asamblea, hasta la famosa marcha esa, que reprimieron con toda la policía en la Panamericana, fue más o menos en esa fecha.

E- ¿Por qué no me comentás un poco sobre esa marcha?

H- Fue en el 75 más o menos. En Ford, una asamblea general de planta llama a una marcha. A esa marcha...lo que se podía discutir en la Asamblea se discutía y sino era trabajo del activismo y en general del gremio. Y fue nucleando desde aquí hasta la General Paz, todas las fábricas de acá de la zona. En aquel momento, todas. Una que tenía mucha gente, mucha fuerza, era Terrabusi, Alba, y todas las fábricas. Había gente que hacía Asambleas o no, y abandonaban la hora y se juntaban en Panamericana. Eramos 12.000 más o menos. En el ’75 Ford tendría casi 17, 18.000 empleados, obreros. Solamente la gente de Ford en la calle...Esta marcha que salió, nosotros estabámos en frente, y se fueron sumando, y la asamblea de Villa Adelina también. Ahí quemaron un muñeco de López Rega, y estaban todas la fábricas. De Squibb, de del Carlo, todo. Y muchas, los compañeros no participaban en la Coordinadora pero sí se nuclearon por esa marcha. Era impresionante lo que era la Panamericana, estaba tapada con todas las pilchas de laburo diferentes. Y aunque no hubo represión directa, todo lo que se fue montando, porque la idea era...cuál era el problema, que veíamos, no iban a dejar la marcha pasar a la capital. Porque no sabían que se podía desencadenar con una cosa como esa, una marcha con tantos trabajadores, con una consigna clara.

E- ¿Cuál era la consigna?

H- La consigna era Isabel y López Rega, pedían la cabeza de Isabel y López Rega. No era un problema solamente sindical, acá también se pedía la cabeza del gobierno, de Isabel.

E- ¿Hacia dónde se dirigía la marcha? 

H- La idea era llegar a Plaza de Mayo. Un poco para mucha gente, era reeditar aquella famosa marcha de los trabajadores defendiendo a Perón en el ’45. Claro que en la mente de algunos, sin tener en cuenta esa gran marcha, era llegar hasta ahí. Hubiera sido un levantamiento popular, con la gente que se iba sumando. Se hizo una Asamblea, se decidió parar ahí, y acá tuvo que ver...tenían mucho peso los sectores del peronismo dentro de la Coordinadora.

E- ¿Estaba dirigida por la Coordinadora?

H- Digamos que no tanto dirigida, sino que fue una de las ideas que tiró la Coordinadora. Pero después se sumaban todos ahí. Se hizo una gran Asamblea ahí, y bueno, tuvo más peso el sector, claro no veían...Nos manteníamos movilizados, “pero volvamos a la fábrica.” Y ahí, en la cabeza de más de uno era seguirla, no se sabía que iba a pasar, no sé si íbamos a llegar hasta la Plaza de Mayo, no sé si íbamos a tirar el gobierno. El activismo era un movimiento popular muy importante, era importante, entonces...muchas cosas pesaron en ese momento para que no haya una represión, pero si había una represión, tenían todo, tanquetas, helicópteros.

E- ¿Cómo se decidió no seguir avanzando?

H- En la Asamblea. En la Asamblea, los que pudieron llegar hasta ahí para discutirlo.

E- ¿Había muchos que..?

H- Seguro, se paró antes de llegar a la General Paz, se para, se hace una Asamblea ahí, los que estaban atrás eran mucha gente. O sea, los que pudieron estar en ese debate, lo pudieron determinar, los que no podíamos votar, no podíamos determinar, porque estabamos metidos como en el medio, tratando de llegar. Fue un poco lo que pudimos charlar después, pero fue...llegó hasta ahí, no había mas allá...“¡que se vaya Isabel y López Rega!, ¿qué hacemos, pasamos con todo, vamos al enfrentamiento?”, mucha gente dijo “¿con qué, con que elementos vamos?”, no era que la gente se preparó para ir a un enfrentamiento. Se resolvió irse de la fábrica y se puso a caminar.

E- ¿En ningún momento se discutió en la Coordinadora ese problema, el tema del enfrentamiento con la policía? ¿Cómo podían hacer los trabajadores para defenderse de la Triple A?

H- Tampoco se llegó a debatir en profundidad el tema. Lo que pasaba era que no pasaba nada en muchos sectores, “no va a pasar nada, esto es para asustarnos”, ya tantas veces uno lo había pasado. Porque cada vez que se hacía una actividad dentro de una fábrica, era la burocracia nada más la que salía a estar en contra, a esperar abajo, y te pegaban y si te podían...también. Porque todo ese tema, la movilización de los convenios, cualquier fabriquita que se iban quince compañeros, estaban enojados porque iban a pelear en contra del convenio. O sea que había una gran efervescencia de todo el mundo. Alguno eran claros, solamente por el hecho de los convenios.

E- ¿En tu fábrica en particular cómo se vivió todo el proceso, por lo menos el del Rodrigazo? ¿Hubo paros todo el tiempo?

H- No, no porque dentro de todo, en aquel momento era una empresa donde la gente estaba bien. O sea, a diferencia del resto, había mucha diferencia en ese aspecto, estaba muy bien desde el punto de vista del sueldo. Todo fue una cosa que se fueron torciendo, a partir de...Atlántida siempre estuvo en capital, cuando pasa, manos o menos en el ’72 para acá. En aquel momento estaba sobre la mano de Garín y los compañeros lograron cuando venían para acá, una gran cuestión de plata, lograron que la empresa les pague el viaje, porque había muchísima gente que veía de zona sur. Estaba allá en Barracas antes, y acá entraron muy poca gente. Después la gente entró a trabajar, pero venían de otros lados, de capital. Esa Comisión Interna que estaba en aquel momento que tienen que pasar, que está la planta ya terminada, lograron mejores condiciones. Condiciones realmente importantes de dinero, por ahí...trabajaban seis horas, cobraban seis horas, de domingo a lunes, algunas veces no, pero la mayoría sí, se regalaban los francos, trabajabas cinco días, o sea, estabas muy bien. Lo habían logrado los compañeros, era un debate que tuvo en aquel momento esta Comisión Interna y Cuerpo de Delegados para pasar para acá. Había sectores muy ligados a Ongaro, de mucha fuerza en aquel momento, y pero que lograron tener un convenio que sea parte del resto. Esto se maneja por empresa, pero acá habían conseguido dentro del convenio tener un montón de mejoras. Era muy difícil moverse, preparar y hacer Asambleas, era muy difícil porque tenía mucho peso todo ese sector que, como estaba bien económicamente, no veía el otro proceso. Y la mayoría del Cuerpo de Delegados y de la Comisión Interna eran peronistas, eran muy combativos según ellos, pero la gran fuerza...por los menos ahí, había 5 miembros de la interna y después había 10 o 12 delegados.

De todos ellos había nada más que dos delegados que podían ser de izquierda, este muchacho Arrian que era delegado de las rotativa, donde se imprimía y yo que era delegado de información. El resto eran todos peronistas. Eran todos del sector, combativos o no, algunos combativos otros no, pero todos...tenían más peso los sectores combativos, pero estaban con el peronismo. Sí se plegaron a esto fue porque tenía que ver con una medida especial.

En la Asamblea que se hizo para acompañar a Ford, no primó tanto el tema del Cuerpo de Delegados y la Comisión Interna, de ir ellos a la cabeza, sino “el que quiere ir que vaya”. Se logró que la empresa no tomara ninguna medida con el que quería ir, salió un grupo importante pero no fue una cosa de que la Interna dijo “vamos, con los delegados a la cabeza”, no, “vayan si quieren”. Porque en última instancia siempre tenían el mismo problema, no se iba Isabel pero...tenían que parar...por lo menos en esa Editorial. Diferente, cada fábrica tenía su lugar, de acuerdo a quien tenía la dirección, esto estaba claro. Esto no de discutía en del Carlo, no se discutía en Abril, que era otra editorial de la zona norte que tenía mucho personal y mucho peso entre los trabajadores. Pero en otros lugares siempre el peronismo tenía mayoría, pero siempre sobre ésta base, o sea acompañaba pero hasta ahí.

E- ¿En relación al convenio no había discusión y movilización con la interna?

H- No, porque el convenio que estaba debatido, por lo menos como era el mío...en aquel momento todavía las cosas para la gente eran, a diferencia de otros sectores que los convenios los iban a perjudicar, acá era que el convenio estaba firmado y lo único que se quería cambiar ahí era que no sea un convenio de conjunto sino por rama. Hoy, si lo retrotraemos, que es lo que están tratando de hacer con la ley esta de la reforma laboral, lograr eso que más de una vez no se pudo lograr, o sea con todo lo que hubo después fueron sacando cosas pero no se pudo terminar como están haciendo ahora, hoy ya ellos lo que quieren es eso. Siempre quieren lo mismo, que no haya convenios colectivos, que no haya paritarias, que no haya nada de esto, porque si voz mantenés una cosa como esa, lograbas que todo el movimiento obrero diga, “bueno, ¿que queremos discutir?, esto, si se decía no hagamos por rama y entonces por ahí en la editorial teníamos cinco o seis trabajos diferentes. Si querían dividirlos, una cosa era el que estaba en offset, otra cosa era el que estaba en mantenimiento, entonces, uno lo que hacía era que la gente...ahí logramos dentro de todo, teníamos esta interna que combatían ese aspecto, ese aspecto sí, combatía a muerte el tema del convenio. No lograbas moverlo en el tema de que había que voltear al gobierno. Pero sí, ellos decían que había que defender el convenio, las paritarias, todo, la actividad que siempre se manejó.

E- Respecto de las Coordinadoras, ¿que sabían ustedes respecto de las Coordinadoras de Zona Sur, de Zona Oeste?

H- No, nunca hubo...por lo menos no tenía yo contacto con el resto. Si había un contacto, o no...Yo creo que habría en algún...pero no con la Coordinadora de conjunto, sino por ahí sectores sí, que se yo por ahí la gente del PO con la gente que estaba en la zona sur, seguro que había un debate de que había que hacer lo mismo y lograr coordinadora. Pero creo que la que más fuerza tuvo fue la de zona norte. La que logró nuclearse con más fortaleza, el resto no. No logró nunca...sí estaba el debate, todas las corrientes querían hacer una Coordinadora a nivel del país, esto sí era claro, pero cada uno lo hacía por separado, no era un trabajo de la Coordinadora frente a otras zonas.

E- ¿No había una política de hacer?...

H- No, había una política de recorrer las fábricas de zona norte fundamentalmente.

E- ¿Pero no de unificar a todas las Coordinadoras?

H- No de ir...por lo menos discusiones...que yo me acuerde que haya habido discusiones de que las coordinadoras se muevan de conjunto en otras zonas...Creo que eso descansó en el trabajo que hacía cada corriente en el lugar donde estaba. Ahí estaban todas, todas. Porque aparte se hacían las reuniones adentro, con pancartas...era una gran Asamblea donde todas las posiciones estaban volcadas.

E- ¿Dónde se reunía la Coordinadora de Zona Norte?

H- Ahí había un club, ahí en la zona esa de del Carlo, dentro de...no me puedo acordar el nombre, pero era en un club. Porque en general eran reuniones amplias, donde por ahí se decía bueno se juntan los diez que están en la dirección de la coordinadora...no eran con todos adentro, cada corriente decía...Por eso una cosa es el debate y otra cosa es que se va a dar toda la vida. Cada sector quiere imponer al otro sector su política. Entonces ¿que pasaba?, todo el mundo llevaba...se llevaba las posiciones, entonces a veces se resolvía algo pero que por ahí era menos, y otras veces se terminaba resolviendo algo que por ahí no estabas muy de acuerdo, por el peso que en aquel momento tenía el otro, había otro sector que por ahí, lo apoyaba más gente. Era un laburo, pero faltó un trabajo...yo creo que en aquel momento faltó el trabajo ese...de que no ganábamos nada con tratar de imponerle las posiciones al otro, sino que había que seguir por el mismo camino, tratar de unificarla en un punto por lo menos. Cual era el punto, el punto era fuera Isabel, pero no todos los sectores que había, uno no podía negar que había sectores del peronismo combativos en una fábrica que no querían eso y eran combativos por lo menos en la fábrica representaban a la gente, los habían votado en Asamblea, o sea que...eso si uno lo defiende...por más que no le puedas ganar la posición, diferente es una lista burocrática, un sindicato. Ahí la cosa eran las Asambleas y las elecciones que había para elegir Cuerpo de Delegados. Eso sí que era democracia. Yo estaba en encuadernación y nos presentamos tres cuando me eligieron, éramos tres y yo le gané por dos votos nada más, al que seguía al lado mío y el otro a cuatro. O sea que fue que eran representantes que uno rescataba, bueno voz me ganaste por dos votos, pero nos manejábamos todos. Estaban los que no eran combativos y todo se manejaba con la Asamblea, así que la discusión y la información era en la Asamblea, “¿levantamos, cuál es la idea?, no sé...” Ibamos a la reunión de Delegados y planteábamos cual es la nuestra. Una verdadera democracia, una elección directa de los compañeros, todo aquel que iba que era delegado, iba con un mandato concreto, llevar una ponencia con una mandato concreto, una Asamblea para debatir, o si no se podía hacer Asamblea discutir por lo menos en cada turno con los compañeros cual era la idea que teníamos. Uno hacía el trabajo de lograr tener...no solamente participar en serio, uno podía llevar, por ejemplo, quince compañeros de una fábrica apoyando la posición de Abril, por ejemplo, de Editorial Abril, esa era una cuestión. Pero la más importante era la otra, aquellos que iban con mandato de sus pares. Acá nadie podía decir, lo fraguaron, porque lo veías en la Asamblea. Se hizo una Asamblea y se aprobó esto, se discutió esto, y era una cosa realmente como se debe hacer. Hoy no, hoy por ahí te dicen, sí, éste es de mi laburo y por ahí va al sólo con otro, y ¡andá a la fábrica a ver si votaron eso o no! Cosa que en aquel momento no, en aquel momento en la Coordinadora se discutía, cada uno hacía una Asamblea en su lugar de trabajo y llevaba la posición. Pero iban cuatro o cinco empresas, las empresas que tenían mucho predicamento con la gente dentro de su fábrica, cada uno era gente muy reconocida, con los cuales era muy importante la discusión porque no había aparato.

E- ¿Cuál era el programa de la Coordinadora, aparte de fuera López Rega y Rodrigo?

H- No tengo...me tendría que poner a pensar mucho...me acuerdo lo principal...

E- ¿Por Isabel también planteaban, contra Isabel?

H- Sí, sí en la Coordinadora estaba claro eso, había que cambiar a Isabel, había que sacar a Isabel. Primero era el tema Rodrigo, después fue, Rodrigo, “¿adónde pertenece, un descolgado?, no”, después con López Rega atrás, estaba claro el tema de Isabel, López Rega y Rodrigo. Pero esto no como diciendo “estos son los culpables”.

Pero también estaba la burocracia sindical, que era la que también estaba apoyando el tema éste. Lo que pasa es que en aquel momento hasta la burocracia estuvo medio en desacuerdo con los convenios, pero hasta por ahí nomás, cuando ya se venía todo atrás. Pero en ese momento ¿qué le pasa a este gente de los sindicatos? En un momento de movilización como era el del ’75 y todo lo que sucedió antes, corrían el riesgo hasta de que los sacaran. O sea que no era solamente el tema de decir, “bueno, no, los muchachos de la fábrica están enojados”, no hasta plantearse sacarlos del sillón y...se llamaba a una Asamblea...Lo de Acindar, lo de Villa Constitución, en el ‘74. Por ejemplo en medio del ’74/’75 hubo una Asamblea llamada para el gremio nuestro y cuando...había tanta resistencia que en un momento determinado la pasamos por arriba a la burocracia y cuando la pasamos por arriba, cuando vio que aplaudían la votación, pensando que la tenían segura, se terminó la Asamblea y dijeron “arrancar máquina dentro la Asamblea.” Se hizo en la CGT, y ¡sabés como salimos de ahí arriba! Una Asamblea de casi 1.000 compañeros, una Asamblea de delegados. Por eso digo que había tanta efervescencia que toda la gente de la burocracia dijo, “¿movilizamos la fábrica?, no, si movilizamos nos van a pasar por arriba.” Pero...uno decía que lo habían manoteado, con palos, pero ahí ya directamente fueron los chumbos, ahí directamente sacaron los chumbos y dijeron “acá se terminó la Asamblea”. Se había hecho en el primer piso de la CGT. Nos enganchó en la salida de la escalera. Había un compañero del PST, y al del PST justito yo lo empujo cuando le sacan la máquina, se la ponen en la cabeza y lo empujé justito, entonces cuando lo empujo se tira para un lado y se cayó por la escalera, pero ahí arrastró a varios y después vino otro compañero también que vino a sacudirme a mí porque yo lo había empujado. ¿Te imaginás lo que ocurrió en el piso?, 1.000 compañeros, de los 1.000, 800 nos caímos ahí, porque yo empujé al de la burocracia. Nos corrieron hasta tres cuadras. Y afuera bueno... buscaban fundamentalmente a los compañeros de Abril sin discriminar el partido, porque eran los que llevaban más peso en la Asamblea. Salieron a ver a donde estaban, conocían a cuatro o cinco, pero como habían llevado a mucha gente de la fábrica que estaban afuera, y la gente que bajó...Cuando vieron el desparramo, ya en la calle era diferente, los compañeros que más o menos había, que eran los que buscaban en ese momento, llámese del PST, PO y los compañeros del peronismo, no era que a ese, no, no, a toda la Interna querían. Y la Interna estaba...había tres sectores en la Interna, estaba muy interesante el debate, eran fundamentalmente del PST, del PO, y un sector muy chicho del peronismo. Cosas que por ahí venían pasando en diferentes gremios. Uno veía el resto, pero estaba muy metido en el gremio gráfico, que era donde uno trabajaba y estaba más metido. Y tuvo bastantes problemas el gremio, porque eran los sectores que en la zona...después cuando se hizo la Coordinadora ya no eran solamente estos, solamente Abril. Se juntaban Squibb, del Carlo, entonces ya...todos esos compañeros tuvieron todos problemas, a todos los corrieron en algún momento y de aquella gente ¿no se cuanta gente estará en una lista de los que desapreció?, muy combativos...

E- ¿Hubo un problema concreto que impulsó a formar la Coordinadora?

H- Sí, como defender...el tema del Rodrigazo, los convenios de la zona. Se fue formando para como unificar todas las luchas, como unificar todas la luchas que veníamos ya dando en sindicatos por separado. O sea en ese momento estaba la idea de decir, “bueno, ¿que armamos?, algo tenemos que hacer para unirnos todos”, y salió el tema de la Coordinadora, sino no hubiera salido. ¿Cuál era la mejor forma?, con la burocracia en contra, era hacer un polo clasista y combativo, digamos que ésta era nuestra posición y la de más de un compañero también. Por ahí el método diferenciaba, en lo táctico. Salvo el sector del peronismo que lo quería más como un elemento de presión para que saquen al ministro de aquel momento, pero algunos no iban hasta el problema de Isabel. Mayormente el sector de izquierda quería hacer un movimiento clasista, combativo y fuera el gobierno.

E- ¿Qué peso tenía la izquierda en la Coordinadora?

H- Yo creo tenía un peso importante, porque no había muchos sectores, ojo, la izquierda en general, tres o cuatro sectores de izquierda. Los que más peso tenían era el sector del Partido Comunista, no tanto, pero existía con mucho peso, por lo menos en la zona norte; la gente del PST, y la gente del PO. Digamos que estaban en la fábrica que en aquel momento tenían la mayor cantidad de gente, sacando a Ford, mayor cantidad de gente, en ese aspecto...Pero después había muchos compañeros que eran delegados generales de fábrica que eran del peronismo, pero se plegaban a la discusión. No eran solamente las fábricas de mi tipo, después estaban las fábricas como Propulsora, que tenía 120 personas y el delegado estaba ahí. Porque en última instancia eran los que menos votos tenían para pelear el tema de la homologación de los convenios. El resto por ahí, metalúrgicos, tenía peso, o gráficos o el SMATA. Había 200 fabriquitas de 30, 40 compañeros que paraban para una cosa determinada, entonces esta gente tenía que sí o sí participan en la Coordinadora porque veían que era la única forma donde podían defender...Porque un laburo donde hay 30 tipos o 20, tenés un delegado o dos donde te dejaban organizar, es diferente la pelea con el dueño. No es lo mismo que pelear en la Ford, la pelea es otra, el sindicato ni se mueve. Había delegados de fábricas chicas, porque había infinidades de talleres. Si uno se pone a recordar lo que era la zona norte, tenías un taller cada cinco cuadras. El sólo hecho nomás de que Ford, en aquel momento Ford, como el SMATA tenía casi 12.000 operarios. A hoy, que creo que debe tener 4.000, 5.000. Había muchas fabriquitas chicas que trabajaban, y el que no hacía los caños, hacía...muchas cosas que hacían para las otras...entonces se había diseminado, toda la zona de la Panamericana, San Lorenzo, Pelliza, toda esa zona estaba lleno de 15, 20 compañeros que habían trabajos para otras.

E- ¿Y participaban de la Coordinadora?

H- Los delegados sí, que estaban elegidos, sí. Sí porque ahí era donde se podían afirmar en otros, solos...

E- ¿Cuándo hablás del peronismo que estaba en la Coordinadora, a que sector te referís, a Montoneros?

H- No en aquel momento eran la JP y la Juventud Trabajadora. Había sectores del los Monto pero en general eran muy pocos porque estaban en la clandestinidad, entonces por ahí mucha gente no acordaba. Te digo más, la gente no estaba muy de acuerdo, si uno se ponía a debatir adentro de la fábrica, y eran cosas que se hablaban en aquel momento, “si la lucha armada o no la lucha armada”, y mucha gente decía que no, o sea no acordaba con ese método, el método de decir, un sector que se considere iluminado sale a matar policías a la calle. La gente veía una falacia, estabamos todos en una fábrica, donde para colmo trabajábamos en un lugar donde se imprimía, se leía más que en cualquier otro lado, porque se leían todo lo que...se sacaba la revista Gente y todo el resto, entonces se leía mucho. La gente decía que no estaba de acuerdo, que no acordaba, no lo veía, a la gente no le servía. Yo creo que esto, analizando fríamente, fueron utilizados en su momento todos los sectores que equivocados o no equivocados, tomaron el camino de la lucha armada. El mismo peronismo equivocó lo que era la famosa formaciones especiales que planteaba Eva en su época, jamás planteó la guerrilla. U otros sectores de la izquierda que después de la revolución cubana planteó que el tema era unos pocos acá y allá para lograr el bien común. Hubo grupos especiales y hay que tomarlos como tales, el resto de la gente, por lo menos de este país, no estaba para decir “éste es el momento de tomar las armas.”

E- ¿Y estaba el ERP en la Coordinadora?

H- Había compañeros del ERP, que uno conocía, pero no directamente militaban en el ERP. Yo tenía tres acá...yo tenía tres acá en la Editorial.

E- ¿Pero en la Coordinadora no tenían ninguna política?

H- No, no, acá tenía tres compañeros, y hacían un laburo con destino a tratar de ganar gente, traían materiales, era un momento de mucho debate, vivo, puro. Estos compañeros que eran del ERP, los Monto, que eran aquellos que estaban en la superficie pero ganando...hasta que bueno, de los tres, dos, uno después apareció con Astarita y con dos nos despedimos y todo, se fueron a la lucha armada. Pero lo que más hacían era debatir, y quedó uno sólo y cuando nos rajan, cuando se da el golpe del ‘76 que veníamos debatiendo acá con toda la gente...la gente habían tenido una o dos amenazas pero no veían, de todas maneras...Yo vivía acá y yo de acá me tuve que ir un tiempo, a la casa de mi viejo, pera salir un poco. Yo me voy de acá, tuve una reunión, fue el 22, “¿será hoy, será mañana?, si hay algo no hagan la huelga el primer día”, discutimos con toda la gente que estaba en la fábrica, no hacerla, si escuchaban algo a la madrugada, al laburo no hay que ir, manden a avisar parte médico, cualquier boludez, pero no hay que ir. Pasaron unos días, fue cuando arrancan con el comunicado, yo el 24 no fui, 25 no fui, pero yo estaba contactado con todos los muchachos que trabajaban, porque acá había una banda. “Que pasaba, qué pasó, no, no pasó nada. Lo único que no sé es Arrián porque no lo encuentro, entraron a la casa y lo llevaron”...Me pasaron el parte médico, el parte de enfermo, “está enfermo”, estuve dos días sin ir, y al tercer día dije, bueno, charlamos... “andá a ver que pasa”...

No me quisieron dejar pasar. “Bueno está bien, que pase”...¿que hacía la gente del sindicato”, decir que era guerrillero, que yo era guerrillero. Entonces cuando entré me dicen “quedate tranquilo, no tengas miedo, cual es el miedo que tenés, no te voy a hacer nada”, le digo ¿“por qué me rajan” “Falta sin aviso” “¿Cómo por falta sin aviso, cuál es, cuándo vengo a cobrar, como por falta sin aviso si yo mandé a avisar?” No, porque...

Yo fui el 27 de marzo, me pongo a discutir con el jefe de Personal porqué me echaban y que me tenían que indemnizar, que sí, que no, y me dice el tipo, “bueno, mirá loco, yo no puedo resolver nada, andate a Escobar, ahí esta el capitán no se cuánto, que está a cargo de todas las fábricas de la zona.” Caliente me voy, me tomo el colectivo, me fui para Escobar, ¡tan clara parecía que la tenía! Y estaba en la terminal, de ahí para la comisaria hay como unas cinco cuadras. Bajo del colectivo, empiezo a caminar, y digo, “¿pero qué estoy haciendo, qué hago acá, que voy a discutir con el Capitán?, es lo mismo que decir acá estoy.” Safé...y ahí me di cuenta, estaba caliente todavía...agarro me voy, me tomo el colectivo y cuando me di cuenta me quería matar. Había hecho todo eso para ver que pasaba, decir bueno, “a tal hora te movés, voy a tal hora, entro a tal hora, para ver si pasa algo”. Decí que en la fábrica no había nadie del ejército, estaba la guardia normal, la guardia de siempre...era decir “estoy acá”...Estaba caliente, ¿cómo le iba a discutir?, ahí me di media, a tres cuadras de la comisaría. Me fui a buscar a Montel, y cuando le conté a Montel me quería matar...“¡Como te vas a ir a la comisaría, venimos discutiendo hace como cinco meses, este mes habíamos discutido que te fueras!”...

Pasamos, con muchos compañeros, pasamos toda esa época, donde seguíamos militando como siempre. Qué se yo, con más cuidado, piqueteadas y todo eso seguíamos haciendo...Un montón de cosas seguimos haciendo, todo con una forma de rajarse, pero había que moverse, había que militar igual...y safamos...puedo decir que pasé toda esa época...no es que me quedé dentro de mi casa, sino que seguí laburando en fábrica, seguí militando políticamente y pasamos toda esa época con muchos compañeros...

Porque después y con el correr del tiempo, por ejemplo, la gente de los Monto, que voz lo vez a Galimberti...vez a toda esa gente que son empresarios...te da bronca ver a estos tipos...

Yo militaba siempre, me tomaba el colectivo, sabía que los paraban y bajaban a todo el mundo y al que no le gustaba la cara se lo llevaban...Después te decían “a ver, documentos, a ver, documentos” y si no les gustaba la cara, no aparecían más. O sea que no era que los tipos eran elegidos, cuando hacían operativos de parar a los coches a los colectivos. Y mucha gente decía que acá no pasaba nada, “¿cómo no pasaba nada?, donde vivías voz, adentro de un frasco”...”A mí, nunca me pararon”. “Y yo te puedo decir que a mí me pararon dos veces, dos veces para pedirme documento”. En aquella época yo usaba barba, tenía el pelo corto, ¿quién andaba con barba en aquella época? Si a voz te veían con esa barba en la calle, “venga para acá, venga para acá.” Te paraban, los de barba a un costado, a cualquier tipo, tipos que no tenían que ver con nada, por ahí era del trabajo a su casa, de su casa al trabajo, por ahí estaba medio chibudo un día, no le gustaba la cara al oficial y lo bajaba del colectivo.

E- Cuándo ustedes planteaban la Coordinadora una de las consignas o la consiga principal era abajo el gobierno de Isabel y los ministros, ¿tenían otra alternativa, un gobierno de alternativa, planteaban una consigna por la positiva? Abajo este gobierno ¿y que queda?...

H- Claro, “abajo este gobierno, por un gobierno de los trabajadores”. No sé si era por la positiva en aquel momento. No sé si por ahí se entendía en aquel momento. De repente siempre fue el mismo, o sea, “fuera este gobierno, por un gobierno de los trabajadores”. “Con la dirección de los trabajadores acaudillando a todas las masas explotadas”, no se sí por ahí era muy claro o no o si se entendía o no. Era un poco la salida, hoy sigue siendo la salida. Hoy la perspectiva es todo esto, elecciones, democracia, nos tenemos que manjar desde ese ámbito, pero todo esto debe ocurrir, tanto la democracia como la televisión, completamente burguesa. Acá si no logramos un cambio, si no logramos una revolución esto no va a cambiar, y ya creo que está absolutamente claro para más de uno. Toda esta gente que hace política la hace solamente en aras de como siguen dominando todo y nada más. No hay...En aquel momento no se si se entendía o no, para mucha gente no se entendía. Decían que estábamos locos, nosotros no somos locos, lo charlábamos en la fábrica, incluso...Y a veces pudimos por ahí capitalizar más compañeros.

Yo tengo una muy linda experiencia ahí en Atlántida. Cuando fui delegado, cuando debatíamos el tema de que nosotros somos los dueños de la fábrica, nosotros movemos el país. Si hubiera trabajadores no solamente en las fábricas, en los bancos...nosotros debatíamos con los compañeros, que nosotros podíamos manejar, porque ¿quién maneja los papeles en los bancos?, exportación e importaciones, los compañeros que trabajan en los bancos. Cualquiera que vaya en una fábrica, están los empleados administrativos y están los que hacen la producción, ¿quien maneja la fábrica? Bueno, todo un debate...”no tenemos capacidad, estos son ingenieros.” En la sección donde estaba yo tenía una discusión con un ingeniero, jefe de producción, por el problema de una máquina. Habían puesto una máquina nueva, para hacer los cuadernos. Entonces nosotros queríamos tener...“Bueno acercate que te explico.” “Bueno, sí, hágame el favor”...Eran seis cosas cuadradas que se llamaban muñecos, donde voz ponías los pliegos, eso iba a una cinta y giraba con una ruedita, se ponía la tapa y se terminaba. Nosotros queríamos un compañero en cada muñeco de esos y un relevo. ¿Cuál era la función del relevo?, era relevarnos cada tanto, o sea, “ché, tengo ganas de tomar un café”, entonces venía el compañero y te relevaba...Ellos no querían saber nada, ellos querían poner, cada tres muñecos uno y ningún relevo. Todo un debate se estaba dando ahí, en todos los lugares venían sacando gente. Un día me voy a trabajar como todos los días, me cambio y todo, llego a la sección, estaban todos sentados. Entre que me cambié y charlaba un poquito, siempre llegaba después. Todos sentados, “ché, ¡que hacés loco!”, empecé a joder como hacía siempre, bueno “¿qué hacen acá todos.” “No vino el capatáz y no vino el jefe”. “Ah, no vino. Vamos a hacer una cosa”, les digo, “¿se animaban a laburar.” “No, que vamos a laburar, dejate de hinchar las pelotas, aprovechemos.” “No boludo, ¿que estamos discutiendo, cómo queremos manejar?...vamos a laburar.” “No”. “Vamos a laburar.” “Bueno, vamos a ver que se te ocurre.” “Vamos a probar, probemos.” “¿Cómo hacemos.” “¿Cómo queremos hacer nosotros.?” “Queremos uno en cada muñeco y un relevo”... Yo me senté, ahí en medio de la sección tenía la mesa, el escritorio del capatáz...Me siento...“vamos a laburar.” Al final los convenzo, arrancamos las máquinas y yo sentado ahí leyendo. Se hicieron las...entrábamos a las seis, siete de la mañana, no había venido nadie de los dos jefes. Siete y media, miramos cual era el estado de la producción...voz sabés que nos habíamos pasado casi un 40%. La producción que acostumbrábamos hacer todos los días, ese día estábamos pasados casi un 40%, más. ¿Y cómo hacíamos?, venía el relevo y decían “me voy a tomar mate” y se iba, o sea éramos cinco máquinas y con tiempo en el bufete, tomando café y boludeando, venía ese y se iban los otros, así. Como había uno por máquina para hacer el relevo, nos pasábamos de a uno, a las siete de la mañana ya habíamos desayunado, paseando...ocho de la mañana, ocho y media más o menos, cae el jefe del ingeniero, éste que era el jefe de producción. Ahí, cuando entrabas había un gran pasillo todo vidriado y ahí estaba la sección. El tipo venía entrando, en la portería no estaba ni el jefe ni el encargado, dice “bueno estos están todos fiaca”, pero se escuchaban las máquinas. Cuando llega a la punta, mira por el vidrio para adentro, todo el mundo laburando. A mí me tenía un asco y yo sentado en la oficina del capatáz...El tipo entra, abre puerta, y “Ud. que hace acá. Este no es su laburo.” “Nosotros hemos decidido hoy que este es mi trabajo. Como decidió Ud., Ud. tiene que estar en la máquina.” Cuando se acerca a la máquina, hizo el paneo, dijo “¡están trabajando como estos quieren!...Le digo “tome la producción” y arranca con todo y se va. Se va el tipo caliente. Pero habíamos hecho hasta ahí, casi un 60% más, y como queríamos nosotros. Una barbaridad. ¡Cuando volvió ese cristiano, cuando volvió!, fue a la oficina, “¡pare la producción!. Y yo paro la producción y estuvimos como dos horas reunidos los delegados, porque el tipo no quería que trabajemos y nosotros queríamos trabajar. Los delegados que se yo...bueno en general se pusieron de acuerdo, pero en eso...Pero no se da siempre, porque hay compañeros que por ahí voz hablás, bien todo, y por ahí por una boludez que le demostraste el tipo la caso. “Ah, esto es lo que estuvimos discutiendo!”, y se dio, se dio. “¿Ves que se puede laburar, hizo falta que venga el jefe que te rompa las pelotas? y vos trabajar tenés que trabajar.” “Y bueno, pero yo me dí el lujo entré las sies de la mañana y pude ir dos veces al bufete, estuve sentado tomando café y charlando con los muchachos.” “Y bueno, eso es lo que tenemos que hacer, trabajamos igual, nosotros somos los dueños de todo esto, nosotros ponemos el lomo, y bueno tenemos que manejarlo nosotros.” Y bueno, ahí vino toda la discusión de apertura de los libros, todo lo que hoy se debate igual, lo mismo. “¡Que te demuestren hoy si es cierto que han perdido plata, si dicen ‘levantamos la fábrica’, expropiemos la fábrica, no se van del país. Abramos los libros contables”, es una larga discusión. Ahí se dio el poder...

E- ¿De este tipo de consignas, no había ninguna que levantara la Coordinadora?

H- No, ninguna. Sí en general, per no tan particularmente. No toda la coordinadora. Había sectores que estaban pensando que había que poner otra gente, pero que no era posible que manejemos el gobierno. Por ahí, está la otra discusión. Evidentemente la burguesía no te va a dejar de que por las buenas voz tomés el poder. No va a decir, “listo, manejen ustedes las fábricas, me voy”...o sea van a buscar todos los embrollos habidos y por haber. Hoy todavía tienen las elecciones, como elemento..., todavía la gente piensa que esto va a cambiar por las elecciones, que en algún momento va a encontrar “gente buena que va a pensar por nosotros.” La gente va a votar suponiendo que lo va a cambiar. Ya vés, que haya ganado De la Rúa en la capital, es que hay mucha gente que consideraba que va a cambiar la historia.

E- ¿Y, en relación a la burocracia central, Herrera, Miguel?...

H- Y bueno, ya directamente después del ’75, la Coordinadora quedó a la cabeza de todo. Más la CGT, la CGT representaba la dirección que nos traicionaba, o sea estaba claro para la gente. Si bien no está claro el tema del partido, de la clase. Sí está claro que ese es un hijo de puta que nos está cagando la vida, hay que cambiarlo por otro. “¿Y cómo lo cambiamos mejor?” Con un Congreso de base...“¿vos te pensás que te va dejar llegar por las elecciones?”

E- ¿Después del Rodrigazo, de la huelga de dos días, como se siguió desarrollando la Coordinadora?

H- Y, ya se fue un poco diluyendo. Tené en cuenta que ya se fue acercando, setiembre, noviembre. Ya la cosa se veía más dura, ya se veía más dura. En algunos lugares peor que otros.

E- Y al verse más dura, ¿la Coordinadora no tomó?...

H- No, no tomó una decisión...no porque también se esperaba, dentro de todo, que iba a hacer el sindicato, dentro de todo, mal o bien la gente tenía la presión de los sindicatos. De decir, “bueno, ¿que hacemos?. El sindicato, “no, no pasa nada, ya va a pasar”, que se yo. “Queremos una movilización, una movilización...”, te llevaban a la larga. Pero se fue diluyendo en la medida que no había...no se veía la perspectiva. No se veía más allá de, estábamos en la misma, “volquémonos cada uno a su gremio, haber si podemos ganar las elecciones y todo ese tipo de cosas.” O sea, no veían, muchos no veían que sé yo, que de acá a seis meses...Si uno se pone a analizar hoy, si uno lee hoy los diarios, son interesantes, los diarios de aquella época, ‘74, ‘75, haber adónde... qué decían los diarios. Porque declaraciones de políticos...todos ya venían rajando para buscar la salida. ¿Cuál era el cambio que tenía que haber en aquel momento?, no podía el pueblo hacer lo que hizo en Chile, o sea no era el Chile del ‘73 donde llegaron los socialistas...Prepararon el golpe y lo dieron...

Había toda una lucha que ya se venía viendo. Había que leer los diarios de aquella época, qué decía cada uno...ahí te encontrás también con declaraciones de políticos actuales, que en ese momento estaban de la mano de los militares...uno no tiene toda esa memoria, sería muy interesante para mucha gente...

E- ¿Para el golpe, ya la Coordinadora se había disuelto?

H- Si, ya casi se había disuelto, casi se había disuelto...nosotros habíamos planteado en las reuniones de la coordinadora que había que había que defender, había que resistir...”eh, están locos ustedes, acá no viene un golpe, que el golpe no viene.” “Compañeros, va a ver un golpe”, tres meses antes veníamos...

E- A la base, ¿qué partidos políticos planteaban que se viene el golpe y hay que prepararse?

H- No todos, acá la gente decía que venían grandes acontecimientos, pero a nadie se les pasó por las tapas que había un golpe de estado. Porque confiaron, muchos sectores confiaron en el gobierno de Isabel, no tanto de Isabel, aunque a Isabel no la querían más, Isabel y un gobierno de la CGT planteaba la gente del peronismo por ejemplo. Isabel, López, Rega y Rodrigo era...el resto. Surgió ahí el movimiento popular del peronismo, no siguen a Perón, no son peronistas. Sin embargo, era la gente que seguía a Perón. La burguesía no es tonta en ese aspecto, a Perón la sacan el ’55, pero por qué persiste Perón. Si Perón en el ‘55 considera de que hay que resistir, no se adónde estaríamos hoy. Porque uno no tiene que negar que en aquel momento, ‘55, tenía poder. O sea era un movimiento...y uno ve esas concentraciones en Plaza de Mayo, y cuántos políticos se babean sobre “cuando podremos juntar”...,nunca. Isabel se va, pero que pasa si Isabel se queda...Perón vuelve después del ‘73, porque era el único que tenía autoridad como para vencer, frenar y desarmar a todo ese activismo...en el ’73, estaba el tío primero, hasta que Perón-Perón...

E- ¿Pero siguió el activismo?

H- Sí el activismo siempre seguía, se hacían reuniones más esporádicas, no con tanta gente. Un poco, mucha gente decía “ya perdimos, si no pudimos con esto ya perdimos.” Vamos a ver como recomponemos, fue esa un poco la idea. Un poco los sectores políticos conciliaban, PST, PO, que en algunos momentos sí pudimos hacer acuerdo. En gráficos hicimos un acuerdo, en un momento se presentó una lista a nivel nacional el PC, el PST y el PO, tres grupos en una lista, era una cosa enorme...cada uno en su posición. Se formó una lista igual, sacamos 8.000, 9.000 votos. Se rompió a los dos días, la cosa es que sabíamos que no iba a durar, porque éramos los militantes de cada partido, de ese gremio, ojo elegidos en Asamblea, donde postulábamos la lista, pero éramos militantes. Fue bastante...fue votada, pero no duramos un pedo.

E- ¿Hubo un reflujo de las luchas obreras después de que renuncia Rodrigo?

H- Si, porque no se llegó hasta lo que se quería. No sé que es lo que se quería tampoco...

E- ¿La movilización del 27 de junio, la movilización a Plaza de Mayo que lanza la CGT, según todos los diarios fue una presión muy grande de las luchas que se daban en las fábricas, según los diarios llenaron la plaza?

H- Si, llenamos la plaza. Es la única vez que vamos a un acto peronista, digamos. Acá en Atlántida pedimos un micro y fuimos todos.

E- ¿Pero con la Coordinadora?

H- No, fuimos por separado, por el gremio. Fue la única vez que logramos que el 80% de la fábrica fuera a Plaza de Mayo, y ahí estaban todos. Llegamos de Plaza de Mayo casi hasta el Congreso, la calles laterales, todo lleno. Y cuando viene el desbande, ahí si nos pusimos de acuerdo, de parar a los sectores que se habían metido ahí que fueron los que rompieron las lámparas, las vidrieras...”Así no, nos van a cagar a palos.” Pero fue la única vez que yo ví la Plaza copada.

E- ¿Te acordás qué cantaba la gente. Cuál era el ánimo?

H- No, no porque ahí, todo el mundo cantaba todas las consignas, la que más recuerdo era del PC, pero toda la gente cantaba todas las consignas.

E- ¿Contra quién gritaban?

H- Contra la burocracia, contra el gobierno, ¡se va acabar, se va acabar la burocracia sindical!, todos la decíamos. Ahí en la fábrica estabamos todos juntos, y todos pensaban lo mismo...

E- Después en el paro de 48 horas, del 7 y 8 de julio ¿se movilizó la Coordinadora igual?, era convocado sin movilización, ¿se movilizó la Coordinadora igual?

H-...Las primeras reuniones habían sido en marzo, abril del ‘75, estaban las Coordinadoras, porque venía de un proceso anterior, el tema de la homologación, la marcha, el paro éste. No me acuerdo, el otro el de sin movilización...