"Buscamos un montón de nombres para ponerle. La gente de afuera no quería venir cuando hacíamos partidos, nos decían: '¡ No!, a Cabin 9 tenes que ir con ametralladora, es muy peligroso'. La idea, entonces, fue defender a Cabin, por eso le pusimos Defensores. Que la gente venga y sea bien atendida y así fue.Nosotros fuimos a montón de lados a jugar primero, y después han venido a devolver la visita los barrios: Molino Blanco, Emaus, Empalme; Ayola al fondo; y nunca pasó nada. Demostramos que no éramos tan famosos como decían por ahí."
Históricamente los clubes de barrio se constituyeron (junto a un conjunto de asociaciones de distintos tipos), como espacios de expresión y socialización de diferentes culturas y valores, al mismo tiempo, que respondieron a las múltiples necesidades de los barrios.
Desde sus inicios, los clubes de barrio, han generado, con sus particularidades, un sentido de pertenencia y participación ligado a la consolidación de una identidad barrial.
Actualmente, la explotación privada, intenta vaciar cotidianamente el sentido de aquellos elementos que fueron pilares claves de los clubes, para convertir estos espacios en meros gestadores y recaudadores de recursos. Pero en diferentes barrios la lucha por mantener el lugar donde se comparte la mateada, las asambleas, las fiestas, la batucada, el picadito de fútbol, con todas sus dificultades y límites aún persiste. Son expresiones de organización, de resistencia y de lucha.
Cabin nueve es un barrio que media Rosario y Perez, en su mayoría está compuesto por gente que se trasladó del norte a buscar trabajo y mejores condiciones de vida.
El barrio está atravesado por problemáticas históricas que afectan directamente a la salud de los vecinos. Pero ni las autoridades de Rosario ni las de Perez les dan una resolución de fondo.
Creemos que la experiencia de organización del Club Defensores de Cabin, es una de esas experiencia de resistencia y lucha de las que hablábamos anteriormente.
Desde este espacio, hace más de 20 años que los vecinos intentan cotidianamente mantener vivo el espiritu de comunidad en los intereses y las experiencias.
Además de las actividades clásicas que sostiene el club, también se resiste cotidianamente, desde los espacios generados por los compañeros y compañeras que llevan a cabo los diferentes talleres que se realizan en el club: talleres de dibujo, apoyo escolar, trapecio, fútbol, feria de ropas, entre otros.
Lo que sigue es una entrevista que le realizamos a Alberto, presidente del Club.
¿Por qué motivo sintieron la necesidad de levantar el club? ¿Cómo surge la idea?
Siempre se hacían en el barrio torneos de fútbol. Nosotros no podíamos hacerlos por el asunto que no éramos Club. Para hacer torneos teníamos que ir a la policía, a la municipalidad para pedir el permiso y cuando íbamos no te lo daban.
Entonces surgió la idea de hacer un club para jugar al fútbol y aparte para tener un lugar para compartir con los muchachos.
Alquilamos un localcito en la calle Perito, donde pusimos un buffet, la canchita estaba atrás. Hacíamos torneos a la bolsa para recaudar fondos hasta que hicimos una rifa, y con todo lo que recaudamos compramos este terreno. Y así empezamos a levantar el Club, compramos los materiales y con los muchachos con los que jugábamos y con gente que nos acompañaba cuando íbamos a otro lado a jugar fuimos haciendo el club.
Eso fue por el año 1983, el 16 de Julio, hicimos una reunión y presentamos los papeles necesarios para comprarlo. Hasta el año 96 – 97 (que surgen otras actividades) seguimos con el buffet y el fútbol; a los socios se les permitía usar el salón para hacer festejos. Más adelante, pudimos comprar el terreno donde está la cancha de bochas. En ese tiempo no teníamos la cancha, para jugar se la pedíamos a otro club. Se la hemos pedido a la Municipalidad, pero nunca nos la dieron, ni siquiera los ladrillos cuando vinieron las elecciones. El tinglado, que hicimos lo levantamos sin ayuda, con lo que recaudamos con una Liga que organizamos. En este momento ya tenemos la canchita y estamos cobrando ochos pesos para usarla. También con el aporte de la cuota de los socios y el alquiler del local para hacer fiestas, podemos financiarnos. Hay familias que hicieron todas las fiestas de sus hijos en el Club ( desde el cumpleaños hasta el casamiento).
Buscamos un montón de nombres para ponerle. La gente de afuera no quería venir cuando hacíamos partidos, nos decían: “¡ No!, a Cabin 9 tenes que ir con ametralladora, es muy peligroso”. La idea, entonces, fue defender a Cabin, por eso le pusimos Defensores. Que la gente venga y sea bien atendida y así fue.
Nosotros fuimos a un montón de lados a jugar primero, y después han venido a devolver la visita los barrios: Molino Blanco, Emaus, Empalme; Ayola al fondo; y nunca pasó nada. Demostramos que no éramos tan famosos como decían por ahí.
Antes no había tantos problemas como ahora. A lo sumo había discusiones pero al que peleaba no se lo dejaba entrar.
Después llegaron Beto y Silvina (docente de la Escuela 6018 de Chaco) y empezaron a dar una mano en el Club y se formó la murga, también hicimos los corsos en el barrio. El problema de la droga, los chicos que están en la calle, cada vez era peor, la idea era traerlos a que participen y sacarlos de eso. El Club fue ahí, un espacio para salvar la juventud. Después se sumaron el apoyo escolar, los talleres de música y bailes.
Somos todos los del barrio, aunque cuesta mantener la participación, y por eso se armaron y desarmaron comisiones. Ahora nos están dando una mano, los muchachos del apoyo escolar (Grupo de Coordinador de Cabin 9).
En un momento todas las comisiones de las distintas instituciones del barrio nos reuníamos (Club Estudiantes, Comedores, Vecinales, Copas de leche).
Analizábamos el tema del agua que no es potable; nosotros que estamos más cerca del tanque no sufrimos tanto la ausencia del agua, pero la gente que está atrás no tiene nada de nada. Presentamos notas a la Municipalidad, pero nunca nos respondieron. Casi todos lo cabecillas se meten en política y le tapan la boca, antes los escuchabas hablar y ¡ Uh!... ahora no dicen nada. Nosotros no estamos de acuerdo con eso, el problema es que esos no pelean por el barrio, se meten para ver si consiguen un puesto.
Otro problema es la luz, que se corta muy seguido, también las calles está en muy mal estado y la desocupación es cada vez más alta. Tenemos una población de 14.000 habitantes aproximadamente y la mayoría trabaja de albañil, de jardinero y en los hornos de ladrillo. Hay mucha gente del interior en el barrio, sobre todo chaqueños y paraguayos.
Una experiencia que compartimos con los vecinos fue cuando abrimos el paso nivel, lo hicimos de prepo, juntamos gente y plata para las máquinas y un Domingo fuimos y abrimos el paso nivel. Después vino todo el bario; nos amenazaban con que iba a venir la federal y las autoridades del ferrocarril, pero no vino nadie, el intendente recién apareció cuando hicimos la convocatoria masiva, había como 1.000 personas.
¿Notaron cambios a partir de las actividades que se sumaron al Club?
Un poco, más que nada en la gente que participa del Club. Generalmente participan los familiares de los que fundamos el Club. Aunque siempre estamos invitando y diciendo que el Club es de todos, cuesta la participación.
Me parece importante que se hagan fiesta acá para no salir del barrio, como antes. El espacio está abierto para cualquier tipo de actividades, para el apoyo escolar, para enseñar canto, guitarra, incluso si hay que usar el espacio para hacer alguna actividad para recaudar fondos, se presta el club. Por ejemplo, el apoyo escolar sirve mucho, por ahí los pibes no tienen plata para pagar una maestra particular. Lo que yo veo es que vienen los chicos de las familias más humildes. Estos espacios sirven para sacar a los chicos de la calle, acá los chicos comparten, los ves como si fueran más libres.
Y… tener una cancha grande para jugar al fútbol. Seguir manteniendo los espacios que están, también está la idea de jugar volley.
¿Crees que es posible la organización del barrio para cambiar su realidad?
Lo veo más difícil ahora que antes. Eso lo desarmaron los mismo punteros si se quiere hacer algo la gente piensa que es por beneficio propio. Ahora está muy difícil, la tarea les queda a los más chicos. Es difícil pero no imposible. A los políticos no les gusta que la gente se mueva.

